Cartas al Director

Aduladores

 

“Todos los aduladores son mercenarios, y todos los hombres de bajo espíritu son aduladores”.

 

 

Aristóteles (384 AC-322 AC), filósofo griego.

LOS ADULADORES

Los dictadores, para sentirse un poco li- berados de su complejo de culpa se rodean de personas que los hacen vivir una realidad virtual, en la cual todo está bien si se ve a través de la óptica de los aduladores del dictador, los cuales abundan y no se hacen esperar para tomar las posiciones más cercanas al tirano de turno.

Estas lacras de la sociedad son muy dañinas, quieren hacer sentir lo actuado como correcto, aunque sea perjudicial para el pueblo. Así, cuando las circunstancias lo ameritan y se tiene que pasar sobre los demás para alcanzar su fin, lo justifican por la causa aunque esta sea simplemente mantener el status quo de estos seres viles que viven del poder y las riquezas del dictador. A su vez, el dictador vive del pueblo, al cual sangra hasta que este dice: Basta ya.

Para mantenerse en posición de poder y ganarse la simpatía del dictador, los aduladores son capaces de vender a su progenitora, si estuviese en contra del dictador o no comulgara con sus ideas, pues para ellos mantenerse al amparo del poder es lo único viable y lo defenderán cueste lo que cueste y harán lo que se tenga que hacer pues nada sería más costoso que perder el poder y los favores que gozan a través del dictador. Para ellos el fin justifica los medios, sean estos asesinar, mentir, difamar, coaccionar, encarcelar, etc.

De modo que los aduladores son tan dañinos como el dictador mismo, y si este no se cuida, terminará haciendo lo que a los aduladores les conviene, pues ellos velarán más por sus intereses que por los del dictador.

Seamos honestos con nosotros mismos y los demás, amemos a nuestro pueblo y sigamos los preceptos democráticos, ya que hasta el día de hoy no se ha comprobado que exista un mejor sistema que el sistema democrático. Si vemos un poco la historia, podemos recordar la caída del Muro de Berlín, el derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y, en la historia más reciente, los cambios que ha tenido que efectuar el sistema socialista cubano para poder sobrevivir a su ineptitud y la situación de regímenes como el de Libia, que tratan de mantenerse en el poder cueste lo que cueste, se tenga que hacer lo que se tenga que hacer, porque el poder es lo último que pueden perder. Y como siempre, todo se hace por el supuesto bienestar del pueblo, aunque esto signifique el genocidio.

Por una Nicaragua mejor,

Diego Delgadillo C.

 

DESARROLLO ENERGÉTICO

En este Gobierno se ha tenido como prio ridad la inversión en proyectos de infraestructura energética. El cambio de la matriz energética nacional tomará su tiempo, pero se deben crear las condiciones necesarias para el incentivo de más inversiones en ese ramo. Los últimos años no ha sido la excepción en cuanto al desarrollo de infraestructura energética, pero eso no debe parar ahí. Se deben crear las condiciones tanto a nivel de leyes como desde el punto de vista de la ingeniería, para retomar el proyecto Copalar y otros que han estado en cartera desde Enaluf.

Existen diversos criterios en temas ambientales que en mi opinión técnica, muchas veces no buscan más que protagonismo político. Nicaragua tiene la bendición de poseer muchas afluencias de agua y eso debe ser aprovechado al máximo, si queremos en un plazo no mayor a diez años no continuar siendo dependientes de petróleo y, por qué no, lograr ser en la región un exportador de energía.

En un plazo no mayor a diez años se vislumbra la necesidad de construir un sistema interconectado en América del Sur, por lo cual el SIEPAC deberá integrarse mediante Panamá con Colombia, y este a su vez con los países andinos. Esto, para Nicaragua debe ser una salida o escape a la pobreza. Hay que crear conciencia social y quitarnos de la mentalidad que construir proyectos hidroeléctricos o eólicos conlleva daños ambientales, porque de hecho todo proyecto lo conlleva.

Todas las opiniones de ambientalistas nacionales no ven a largo plazo el beneficio económico que puede tener Nicaragua con todos los recursos para explotación energética que tenemos. Con estudios serios en temas ambientales y un buen manejo de reforestación perfectamente se pueden llevar a cabo proyectos tales como este.

Debemos considerar que Copalar representa un potencial aproximado a los 660 MW, se ha de buscar cómo construir proyectos hidroeléctricos y parques eólicos mayores a 40 MW, para tratar de tener un excedente suficiente de energía que al menos represente el doble de la proyección de demanda para el 2020 y lograr así exportar ese excedente a la región. Es hora que pensemos en grande como país, estar claros de que el desarrollo de un país va íntimamente ligado con la electricidad e ir creando un potencial profesional en especialidades prioritarias para el desarrollo (ingeniería eléctrica, ingeniería estructural, ingeniería mecánica, etc).

Alexis Vega Aburto

AÑORANZA DE LA CARTA

Nuestros buzones rebosan ofertas de su permercado. Nuestra correspondencia se compone mayoritariamente de publicidad y correo bancario. Las cartas personales, las cartas de amigos o de familiares, son escasas. La recepción de una tarjeta postal —un saludo desde la lejanía— me ha hecho presente que el carteo establece vínculos personales que rompen las barreras del tiempo y de la geografía.

Parece que la carta personal se relega para los grandes acontecimientos, pero estos no menudean. Así, se está perdiendo la costumbre de escribir. El vértigo de la vida moderna, la cultura de la inmediatez, la frivolidad e impersonalidad de la mayor parte de las informaciones que nos llegan, iguales para todo el mundo, parece que nos haya despistado en la escala de valores. Quizá no se aprecie debidamente el valor de los pequeños sucesos, que son los que constituyen el entramado de la vida cotidiana, y por tanto el posible contenido de una carta familiar.

De otro lado, la televisión que resta intimidad y ensimisma, la abundancia de letra impresa o el verbalismo de los políticos, en los que tan difícil es distinguir la verdad de la mentira, quizá nos estén haciendo perder la significación de la palabra escrita por nosotros. También pudiera ser que el individualismo generado por una sociedad masificada y consumista, unido a un cierto desarraigo familiar —las familias son más pequeñas y los primos ya casi no se conocen—, nos hayan acostumbrado a no recibir cartas, y por tanto a corresponderlas, olvidando los lazos que se establecen entre los corresponsales.

O quizá puede haberse perdido de vista el sentido último de una carta familiar, que se valore en poco el interés que una misiva tiene para su destinatario; y que, al contrario, se valore en exceso el contenido, aquello que se va a contar. Claro que muchas veces, sobre todo si no se tiene costumbre de escribir, la búsqueda infructuosa del argumento puede llegar a asustar: los días parecen iguales, la actividad profesional sin relieve, o las incidencias familiares poco dignas de evocación; salvo para aquel que esté despierto para captar los distintos matices de lo ordinario.

El uso del teléfono ha desplazado la comunicación escrita, pero las palabras se las lleva el viento. La carta es un testimonio permanente, que permite ser leído tantas veces como se quiera. Quizá por ello, su ausencia no deja de producir desazón en tan tos casos: la falta de un testimonio, de compañía en el dolor o en la alegría de unos acontecimientos, la melancolía de la novia que no recibe la misiva de su amado, o el pesar de la madre esperando la del hijo.

Al esperar una carta, una madre no está pendiente de las noticias que pueda contener el papel que luego guardará celosa; su sola recepción le satisface: el hijo vive y se acuerda de ella; lo demás inmediatamente pasa a segundo lugar, aun cuando luego ese contenido adquiera valor en el futuro: con la foto del nieto, la noticia de su primer diente, la foto de la novia; incluso para el coleccionista de sellos o de postales.

Las cartas se transforman en recuerdo histórico. Pasado el tiempo, disponer de un equipaje de recuerdos compartidos, saberse miembro activo de una familia, o sentirse vinculado a un grupo de amigos, cercanos o lejanos en la distancia, aun cuando sea a través del leve lazo de una hoja de papel, siempre será un tesoro y una compañía, aún en la soledad. Mañana, amigo, recibirás mi carta.

 Agustín Pérez Cerrada

“MENAGE A TROI”

En francés lo llaman “Menage a troi” y en español simplemente triángulo. Si me permiten disentir, que siempre es sano en una república, me parece muy extraño ese arreglo de tres personajes políticos totalmente dispares: uno es un empresario radial muy conocido liberal y consuegro de Alemán; otro es un acaudalado banquero disidente del PLC y el tercero sandinista, abogado brillante diplomático y banquero, yerno de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. ¿Qué tienen en común estos tres? No estoy muy claro de qué pretenden porque es obvio que ni juntos pueden ganar, solo dividir a la oposición.

Gadea aunque es una figura folclórica y popular no tiene mucho arrastre, tampoco el MRS y algo quizás Eduardo Montealegre. A lo sumo para ganar algunos diputados. Pero ¿cómo explicar esta extraña alianza entre sandinistas (MRS) y liberales? Los que eran antes enemigos son ahora amigos. Francamente no me lo trago porque nada bueno puede salir de esa unión.

Carlos Chamorro Coronel

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