CORRESPONSAL/RIVAS
Las calles del casco urbano de Tola se han convertido en un desastre porque algunos habitantes lanzan aguas residuales, provocando mal aspecto a la zona urbana, puesto que las calles lucen encharcadas, se daña el adoquinado e incluso algunos ciclistas y motorizados se han caído por hacer malabares para no caer en los huecos que hay en el lugar.
El tema ha sido de gran preocupación para algunos pobladores, tanta que el párroco de Tola, padre Winder Morales, comenzó una campaña desde el púlpito para sensibilizar a la población urbana a que no tire el agua de lavar la ropa y trastes a la calle.
[/doap_box]
“Tengo nueve meses de estar en este municipio y he visto con preocupación como sus habitantes lanzan las aguas residuales a la calle, las anegan, se hacen charcas, se daña el adoquinado, se producen zancudos y enfermedades, hay malos olores y da mal aspecto a todos los turistas que visitan las playas del municipio de Tola y que obligadamente pasan por el centro de este pueblo”, comentó.
PREOCUPACIÓN
La preocupación del religioso católico y de muchos de sus feligreses es que en Tola parece que nadie le hace caso al problema, empezando con las autoridades municipales.
Luisa Amanda Palma vive en uno de los sitios donde la corriente de agua sucia es bastante fuerte. Este ciudadana tiene que coger una escoba y constantemente barre la cuneta para que el agua no se estanque y no se produzca mal olor.
“No me explico porqué nadie les dice nada a la gente para que no tire el agua a las calles, si los niños se enferman y no se aguantan los malos olores y hasta hay personas que se han caído en esos charcos y hoyos; a pesar de que hay una ordenanza de la Alcaldía que prohíbe que la gente tire el agua a las calles, nadie hace nada por parar esto”, comentó Palma.
Las calles más dañadas por las corrientes de agua sucia se encuentran frente a la Policía y parque central de Tola a una cuadra de la Alcaldía.
Otro tramo fuertemente dañado es en la salida a la ruta turística de las playas del pacífico de Tola, codiciadas por sus paisajes y olas aptas para surfear.
Otro problema relacionado con el medio ambiente es que las aguas que lanzan a la calle corren como ríos por las cunetas y luego van a dar a los cauces que conducen al río La Zopilota, el cual está contaminándose constantemente en invierno y verano.
LA PRENSA buscó en la Alcaldía de Tola al alcalde, la secretaria del Concejo Municipal y al responsable de medio ambiente, pero la recepcionista indicó que ninguno estaba en la municipalidad y no sabía si regresarían por la tarde.
Sin embargo el padre Morales dijo que a todo es posible encontrarle solución y adujo falta de voluntad de la población y de las instituciones competentes.

Ver en la versión impresa las páginas: 6 B