San Salvador/ACAN-EFE
El presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo que El Salvador, país que visitará desde mañana en su gira por América Latina, es un «socio fuerte» de la Casa Blanca y lo consideró un «ejemplo inspirador de reconciliación nacional».
«El Salvador es un socio fuerte en nuestros esfuerzos compartidos para combatir el narcotráfico, el crimen organizado y la violencia de las pandillas en la región», declaró Obama en una entrevista que hoy publica el diario La Prensa Gráfica, que se edita en San Salvador.
Indicó que están comprometidos en colaborar con el presidente Mauricio Funes, su Gobierno y el pueblo de El Salvador para «fortalecer el crecimiento económico y crear empleos, construir mejores servicios de salud y educación».
«El Salvador es un ejemplo inspirador de reconciliación nacional y de reacomodo político sin violencia, todo esto destacado por la transición pacífica del poder en 2009 entre los partidos políticos que se formaron de los dos lados enfrentados en la guerra civil de los años ochenta y principios de los noventa», añadió.
Aludió así al triunfo de Funes de la mano de la antigua guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), lo que supuso la llegada de la izquierda por primera vez al poder en el país y el fin de 20 años de Gobiernos de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, derecha).
Destacó que «desde la exitosa transición del poder en 2009, con la elección del FMLN con el presidente Funes, los salvadoreños han seguido mostrando su fe y confianza en la democracia».
Confirmó su intención de incluir a El Salvador en el programa Asociación para el Crecimiento (Partnership for Growth) para trabajar con el «Gobierno y el sector privado de El Salvador en identificar y superar los obstáculos para el crecimiento económico».
«Este nuevo enfoque representa un cambio significativo en la manera en que se ha implementado la asistencia externa estadounidense. La asistencia estadounidense busca apoyar los esfuerzos que ya realizan los líderes de la región y los Gobiernos para enfrentar sus desafíos significativos», sostuvo.
Por otro lado, indicó que la inmigración ilegal representa «un reto significativo tanto para EE.UU. como para las naciones cuyos ciudadanos abandonan su país» y ratificó su compromiso con una reforma migratoria integral, pero admitió que cualquier solución al «fallido» sistema migratorio estadounidense tiene que ser aprobada por el Congreso.
«Como presidente no puedo escoger qué leyes aplico y cuáles no. El trabajo del poder Ejecutivo es aplicar las leyes federales, incluyendo las leyes migratorias», aseguró, aunque destacó que mientras se cuenta con una reforma migratoria han hecho mejoras tanto a su sistema de inmigración legal como a la aplicación de la ley y su sistema de detenciones.
Obama será recibido este martes por Funes, después de que el gobernante estadounidense visite Brasil y Chile.