Oficiales del distrito Cinco de Policía, quienes se desplazaban en la patrulla 345, fueron sorprendidos por varios sujetos, miembros de una pandilla, quienes salieron a su encuentro con un fusil AK, comenzando a hacerles disparos al aire. En ese momento los oficiales también usaron sus armas y dieron persecución a los delincuentes en un intercambio de disparos.
El hecho tuvo lugar en el Barrio 30 de Mayo, del tanque rojo una cuadra al sur, una cuadra abajo, a eso de las 11:30 de la noche del miércoles cuando los policías hacían su trabajo de rutina, atendiendo al llamado de la población por una alteración al orden público.
Según información suministrada por la Policía, una vez que los sujetos no pudieron dar en el blanco, se dieron a la fuga por un predio montoso dejando el fusil AK, en el patio de una vivienda.
La Policía hizo un cateo a la casa, encontrando a una mujer, Jessenia de los Ángeles Mena, en el sitio, quien había escondido el arma en el techo, pero esta cayó, lo que dejó al descubierto las intenciones de ocultarla.
Las autoridades, al observar a la mujer tratando de esconder el arma, la detuvieron y la enviaron a las celdas preventivas de la estación Cinco, donde se están realizando las debidas averiguaciones para confirmar si Mena, de 25 años, tiene algún vínculo con los prófugos.
Los oficiales emboscados se encuentran sanos y salvos gracias a las maniobras que ejecutaron para repeler a los delincuentes, ya que los tiros iban directos.
Los agentes viajaban en una camioneta patrulla.
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