Berlín/EFE.- El sueño de Odlanier Solís de convertirse en el primer cubano campeón mundial de peso pesado duró menos de un asalto y cayó ante la potencia del ucraniano Vitali Klitschko, que ganó por KO técnico en el primer ataque que intentó.
Una combinación de Klitschko envió a la lona a Solís que al caer al parecer sufrió una lesión de rodilla que le impidió continuar el combate.
“Parece que el caer me hice daño. Así es la vida, todo pasa“, dijo el cubano tras la pelea.
No obstante, el levantarse el estado de Solís hablaba de algo más que de una lesión de rodilla y parecía también bastante afectado por un derechazo que había recibido de Klitscko en la cabeza que lo dejó en tal estado que luego bastó un jab para enviarlo a la lona y empezar a recibir el conteo del árbitro.
Al final, la esquina de Klitschko atribuía al golpe el final de la pelea mientras que la de Solís cree que no hubo nada más que la lesión de rodilla.
Nadie esperaba un final tan rápido y lo que se creía era que Klitscko esperaría al cubano en los primeros seis asaltos para luego empezar a contraatacar.
Klitschko había definido el combate como el más duro de su carrera profesional y había mucho que hablaba de que Solís tenía posibilidades de hacerle las cosas difíciles al campeón del mundo en Colonia.
17 victorias en 17 combates profesionales lo avalaban, además de todo lo que había conseguido como aficionado, donde había ganado todo lo que se podía ganar incluyendo el oro olímpico.
Solís salió con agresividad y logró conectar algunos golpes sobre el ucraniano pero el primer contraataque lo envió a la lona de la que se levantó en tal estado que el árbitro decidió dar por terminada la pelea.
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