Mucho llanto y resentimiento contra las autoridades policiales y la Fiscalía de Masaya hubo ayer en los funerales de Carolina de los Ángeles Páramo Salinas, realizado en el cementerio del barrio Monimbó a las diez de la mañana.
- Los parientes de Carolina de los Ángeles Páramo Salinas, que ayer fue sepultada, manifestaron estar destrozados y decepcionados de la indiferencia de la Policía de Masaya.
También lamentan la situación de los niños que quedaron sin su madre.
La Red de Mujeres contra la Violencia registra altos índices de casos sin resolver, en los que las mujeres han sido víctimas de violencia y lo atribuyen a la falta de beligerancia de las autoridades.
En este año hay un registro de 19 mujeres fallecidas a manos de sus excompañeros, la mayoría de la capital.
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Páramo falleció luego de dos meses de estar en agonía en Cuidados Intensivos del hospital Lenín Fonseca, adonde fue trasladada desde el hospital de Masaya el 17 de enero, con un impacto de bala en la cabeza.
La joven habitaba en carretera de la comarca Los Zambranos, entre Tipitapa y Masaya. Según los parientes, el balazo se lo propinó su compañero Norman Rodríguez Rivas, quien ese mismo día se presentó a la Policía de Masaya y reportó que el hecho fue accidental.
Supuestamente la Policía no lo detuvo ni lo investigó. Tampoco la Comisaría de la Mujer se interesó del caso, pues ni visitó a la víctima en el hospital ni buscaron a los parientes.
La familia doliente dijo que ante Asuntos Internos denunciaron a las autoridades de la Policía de Masaya por abandonar a la víctima. También señalan a la Fiscalía de aquella localidad de inoperante.
La joven víctima deja en la orfandad a tres niños, entre ellos una niña de 7 años y unos gemelitos. La Policía de dicha localidad nunca brindó su versión a los medios de comunicación, por más que se le solicitó su versión respecto al caso, siempre hubo alguna excusa para no brindar entrevistas.
Para la licenciada María Elena Domínguez, enlace de la red de Mujeres contra la Violencia, existen las leyes y los mecanismos pero falta la voluntad de los operadores de justicia.
AUTORIDADES POCO BELIGERANTES
Opinó que aunque el hecho supuestamente fue denunciado como accidental por parte del compañero de la víctima, la Policía quizás no hizo el proceso debido, tenían que detenerlo, ampliar las investigaciones y remitirlo al Ministerio Público.
“Esto es un caso más de impunidad. Las autoridades continúan demasiado pasivas”, dijo Domínguez.
Agregó que las autoridades no son beligerantes, no implementan los protocolos establecidos, tampoco lo contemplado en el Código Procesal Penal. Comentó que hay frialdad en la Policía y que esta instancia debe coordinarse con la Fiscalía, además la familia de la víctima debe presionar.
Además, debe presionarse en el Instituto de Medicina Legal para que el informe forense llegue a tiempo a Auxilio Judicial.
La funcionaria señaló que por esa pasividad en las instituciones los casos quedan impunes.
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