Casi 100 mujeres mueren al año en el país durante su proceso de embarazo, según recuento del Ministerio de Salud (Minsa).
La información, a la que tuvo acceso LA PRENSA, indica una paradoja: si bien las estadísticas de mortalidad materna están disminuyendo cada año, en el transcurso de tres años han muerto alrededor de 300 mujeres, sobre todo adolescentes menores de 19 años. Se estima que cerca de un 25 por ciento de los embarazos son de adolescentes.
MUJERES DE ZONAS RURALES
Según el reporte del Minsa, entre el 2007 y el 2009 los fallecimientos ocurrieron en el transcurso del embarazo. De acuerdo a la información, de los 114 casos que se registraron en 2007, 81 mujeres habitaban en las zonas rurales.
Mientras que en 2008 ocurrieron 95, de las cuales 32 vivían en las zonas urbanas y las restantes 63 en las rurales.
Al año siguiente los casos se redujeron a 91.
Las principales causas de muerte son las infecciones, hemorragias y preeclampsia.
De las 300 muertes, al menos 60 correspondieron a jóvenes menores de 20 años. Mientras que unas 50 eran mayores de 35 años, es decir que se encontraban en las edades que los médicos denominan “extremas”.
La mayoría de las muertes se registraron en los hospitales públicos.
De acuerdo al sistema de salud vigente, cada vez que llega una mujer con complicaciones en el embarazo a un centro de salud los médicos tienen órdenes de referir a los hospitales a estas pacientes, donde se prevé que recibirán atención especializada.
Estos constantes traslados estarían saturando de trabajo a los médicos, por lo que a veces se descuidan las verdaderas emergencias por atender casos que pudieron haber sido vistos en otras unidades de salud, comentó una fuente experta en salud a LA PRENSA.
HAY AVANCES, PERO FALTA
Sobre el tema el médico José Delgado, de Profamilia, dijo que las disminuciones (sobre todo en el último año) se deben a la importancia que el Minsa le está dando al tema.
No obstante, dijo que si otras instituciones del Estado se involucraran, los casos podrían disminuir aún más.
“Se necesita que el Ministerio de Educación ayude en la educación, que el Magfor mejore la producción en el país para que ninguna mujer embarazada se muera, no debe caer solo en el Ministerio de Salud la responsabilidad de la muerte materna”, explicó Delgado.
Para el médico, quien posee una maestría en salud pública, aún falta acabar con el analfabetismo, la violencia, la pobreza extrema y la cultura del “sistema de salud curativo”, que están incidiendo en que muchas jóvenes fallezcan durante el embarazo.
Delgado hizo un llamado a acabar con la costumbre de ir a los hospitales solo hasta que se está enfermo.
INFORMACIÓN RESTRINGIDA
El especialista lamentó que los médicos que no cuenten con información actualizada sobre estos casos, ya que así podrían accionar y tener presente el problema.
“Desde el punto de vista técnico, es importante contar con información, pero esa solo la manejan las autoridades, que son tomadores de decisiones en el Minsa”, explicó Delgado.
Organizaciones que trabajan en materia de educación sexual y prevención del VIH constantemente reiteran a los jóvenes que utilicen preservativos y anticonceptivos para evitar embarazos no deseados.
ACTO PARTIDARIO
Pero estos llamados no han surtido los efectos que se esperan. La última Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud (Endesa) realizada en el país indica que el 97 por ciento de los jóvenes sabe de la existencia de los preservativos, pero solo un 35 por ciento los usa.
Las cifras del 2010 aún no han sido contadas por el Minsa, pero se prevé que en las próximas semanas se publiquen durante un acto partidario, en las que el Gobierno afirmaría que las muertes maternas en un año no llegaron ni a 80.
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