Aún no disminuye toda la agitación que provocó Ricardo Mayorga y ya nos alistamos para nuevas emociones con Román “Chocolatito” González, quien pelea este sábado en Puebla, México.
González, quien parece la antítesis de Mayorga, se medirá al azteca Manuel “Chango” Vargas, dueño de un récord de 29-7, con 14 KO y un empate, pero con varios nombres llamativos en la lista de sus rivales. El combate pone en juego el cetro minimosca AMB en poder del pinolero.
A través de un boxeo vistoso, una técnica refinada y un poder paralizante, el “Chocolatito” ha calado hondo en el sentimiento popular, porque, además de ser accesible, es hábil en el uso de la palabra y suele dirigirse con respeto a sus oponentes. Hasta ahora se ha impuesto en sus 27 combates, con 23 KO.
Y no se cree que Vargas sea el encargado de acabar con su joven reinado en las 108 libras, a pesar de que el mexicano, quien fue monarca mínimo interino de la OMB, haya intercambiado metralla —y perdido— ante púgiles como Nonito Donaire, Donnie Nietes y Geovanny Segura, entre otros.
González ha sido un fenómeno que no ha causado una mayor repercusión en el boxeo mundial porque las categorías pequeñas no son tan atractivas para un gran sector de fanáticos y promotores y sus peleas más importantes las ha hecho en Japón, mientras que en México ha tenido rivales de poco impacto.
Pero se trata de un boxeador completo en todo el sentido del término. Capaz de ofrecer un recital técnico si el caso lo amerita o recurrir a su poder cuando se trata de imponer el orden a metrallazos, con
una defensa sin agujeros y un gran dominio de los golpes ascendentes a través de combinaciones prolongadas.
Lo que uno se pregunta de forma constante es ¿qué tanto entusiasmo hay en Román para continuar su pulimento? y si está dispuesto a pagar el precio que implica pretender alcanzar la grandeza. Si anda bien en esos aspectos, la gloria le aguarda, porque tiene el material para conquistarla.
González se marcha hoy a México y en sus maletas y puños lleva el deseo de miles de fanáticos que sueñan verlo transitar alguna vez el camino que recorrió Alexis Argüello, quien alcanzó la excelencia con sus puños y cubrió de orgullo a todo el país.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B