CORRESPONSAL/ RAAN
Unos 44 tripulantes de la embarcación Capitán Javi permanecen retenidos en Colombia tras ser capturados por una patrulla de la marina de ese país cuando faenaban en aguas nacionales del mar Caribe el pasado 9 de marzo, informó el delegado del Instituto Nicaragüense de la Pesca (Inpesca) en la RAAN, Manuel Vílchez.
El funcionario destacó que las autoridades colombianas han dicho que la embarcación y su tripulación fueron capturadas en aguas colombianas, lo que según el funcionario es totalmente falso, ya que se encontraban “a 16:01 grados latitud norte y 79:42 longitud oeste, que es territorio nicaragüense, cerca de la frontera con Jamaica”.
ESTABAN FAENANDO LEGALMENTE
La embarcación fue llevada al banco Serranía, en aguas nicaragüenses, y hasta el pasado sábado fueron llevados a la Isla de San Andrés.
Vílchez dijo que la faena de pesca se hacía de forma legal porque contaban con permiso de Inpesca.
Cabe destacar, que Nicaragua, según el funcionario, tiene una cuota de 750 mil libras de caracol de la especie strombus gigas para exportar este año, sin embargo los colombianos afirman que esa especie está en peligro de extinción y bajo ese argumento se llevaron el barco y los tripulantes.
El funcionario detalló que con solo la presencia de embarcaciones colombianas en la zona del banco de Serranía se está violando las disposiciones de La Haya, que prohíbe la presencia militar en la zona del diferendo limítrofe entre Nicaragua y Colombia.
El director de Inpesca, Steadman Fagoth, al ser consultado sobre el tema dijo que las gestiones con Colombia las está llevando la Cancillería de Nicaragua. “El Gobierno está haciendo todas las gestiones diplomáticas con Colombia y está velando por la seguridad de sus conciudadanos”, afirmó Fagoth.
La embarcación es propiedad de la empresa pesquera Copeschaly, de Puerto Cabezas, que dirige el empresario Carlos Goff.
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