Como hormiguitas preparándose para el invierno, así lucían ayer decenas de pobladores de al menos cinco barrios de la zona norte de Managua, que acarreaban agua con lo que podían tras 48 horas sin contar con ese servicio.
La interrupción sin aviso por parte de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) obligó a la población a movilizarse desde muy temprano a otros barrios en busca de agua.
En barrios como Villa Reconciliación, ubicado sobre el kilómetro siete de la Carretera Norte, el pasado viernes fue el último día que hubo agua.
De modo que ayer les tocó “mañanear” para ser los primeros en ingresar a la empresa privada Envasa, el único lugar del barrio donde el servicio estaba funcionando sin ningún problema.
“Si nos hubieran avisado con tiempo la cosa sería diferente, sino que ahora con un bidón de agua tenemos que lavar, cocinar, bañarnos ocho personas y limpiar la casa”, manifestó José Reyes, habitante de Villa Reconciliación.
Mientras que Hazel Jarquín dijo que como casi nunca “se les va el agua” no creyeron que pasarían el fin de semana en esa situación.
“Yo mandé a mis dos chavalos a bañarse donde una tía que tiene varios barriles, mañana veré si los mando a clases, si no viene en la noche, creo que no van a ir”, dijo Jarquín.
HASTA EN CAPONERA
En el barrio Hugo Chávez la situación era igual. Ahí los “más pudientes” utilizaron sus vehículos para acarrear el agua en barriles y baldes.
Mientras que los menos “pudientes” contrataban los servicios de las caponeras para trasladar los bidones de agua.
A muchos otros no les quedó más remedio que cargar sobre sus espaldas y cabezas los baldes.
En el acarreo de agua hasta los niños colaboraban cargando botellas plásticas.
Algunas familias fueron más prácticas y bajo un sol inclemente hicieron zanjas para pegarse a la vieja tubería que les proporcionaba el servicio.
Si nos llegaba antes por qué no nos va a llegar ahora, explicaban los pobladores.
Mientras que otros, molestos decían que cuando estaban ilegales y sin medidores siempre había agua y ahora que estaban legales se les va.
“Ahora que nos pusieron el medidor y pagamos no nos viene. Estábamos mejor antes, solo para eso nos hicieron gastar”, exclamó una señora que pidió el anonimato.
En el Hugo Chávez la población se abasteció de algunas viviendas cuyas tuberías están conectadas a una red que alimenta a una zona residencial construida cerca del lugar.
ESTABAN ADVERTIDOS
Al ser consultada sobre el caso, Maritza Tellería, de la oficina de relaciones públicas de Enacal, dijo que los pobladores de las zonas afectadas ya habían sido alertados de la situación.
Según Tellería, informaron a través de los medios de comunicación que repararían un tubo dañado en el pozo de Las Mercedes.
Sin embargo, tras un recorrido de LA PRENSA por cuatro de los cinco barrios afectados, los pobladores consultados dijeron que Enacal no avisó.
Pobladores del barrio Villa Reconciliación alertaron sobre un basurero localizado junto al muro perimetral de la empresa Tristar, que podría desatar un brote de diarrea en las próximas horas, debido a la falta de limpieza, pero también por la ausencia de agua tanto en ese barrio como en otros cuatro sectores vecinos que pasaron el fin de semana sin este servicio.
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