Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Si la limpieza del río San Juan logra extraer más del 5 por ciento del agua que el propio cauce nicaragüense deposita al costarricense río Colorado, Costa Rica demandará nuevamente a Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia.
Así lo indicó el embajador costarricense ante Países Bajos y coagente de su país ante la Corte, Jorge Urbina, al asegurar que «entre los votos de los jueces queda establecido que si la desviación de agua del río Colorado hacia el río San Juan excediera el 5 por ciento, así está escrito, Costa Rica podría volver a la Corte a oponerse a eso».
«La lectura de que la Corte no haya proscrito el dragado en la zona pertinente, es una lectura precipitada. Me parece que es precipitada la lectura que sea una victoria para Nicaragua, es una puerta abierta (para Costa Rica), es un derecho que ellos tienen a dragar el río y también la Corte reconoce claramente el derecho que nosotros tenemos a oponernos si eso nos causa perjuicio», añadió en una emisora.
El río Colorado se alimenta en un 90 por ciento de las aguas del San Juan y desde que el cauce costarricense fue dragado hace décadas, viene afectando la navegación del río nicaragüense al punto de estar al borde de secarse.
Aunque la mayoría de los ticos minimizan la no paralización de la limpieza del San Juan, Urbina considera que la Corte sí debió impedirla.
«Nosotros pensamos que el Tribunal debía impedirle a Nicaragua dragar el río en un trecho del río, porque el derecho de Nicaragua de dragar el río es un derecho absoluto, el río es territorio de Nicaragua y Nicaragua tiene derecho hacer en su territorio lo que quiera hacer y tiene derecho hacer en el río lo que quiera hacer siempre y cuando, dice el Laudo Cleveland, los trabajos que hace en el río no dañen a Costa Rica», reconoció.
En su fallo sobre medidas cautelares, los jueces de la Corte estimaron que el equipo jurídico costarricense no demostró que los trabajos de limpieza en el río San Juan perjudicaba el Colorado, pero consideran que es una ventana abierta para aportar pruebas en ese sentido.
«Nosotros somos respetuosos y a mí no me parece que sea un aspecto que pueda resaltarse», destacó Urbina.
Al emitir sus primeros criterios sobre el fallo de la Corte, el embajador tico ante Naciones Unidas, Eduardo Ulibarri, estimó que la solicitud de su país de frenar el dragado era una «medida maximalista» pero se refirió a la oportunidad que brinda el máximo tribunal para aportar pruebas.
«Ahí la Corte ha dicho es que no hay evidencia suficiente que indique que ese dragado está causando un daño irreparable a la cuenca hidrográfica del río Colorado, y por ende no acogió esa medida, pero el mensaje implícito es que si en algún momento se logra documentar que fuera haber un daño irreparable, Costa Rica podría recurrir de nuevo a la Corte», declaró Urbina.
La mandataria Laura Chinchilla también declaró que como seguimiento al cumplimiento de las medidas dictadas por la Corte, Costa Rica verá «también cual va ser el conjunto de medidas alrededor de los trabajos de dragado que va seguir haciendo Nicaragua».
«Donde efectivamente no se logró confirmar en definitivo que hay afectación de los trabajos de dragado, es sobre la cuenca hidrográfica del río Colorado, una amenaza que habría proferido Nicaragua en su momento cuando interpusimos la demanda», dijo periodistas.
«Después, que por razones que aún no están claras, Nicaragua decidió no seguir adelante con los trabajos de dragado pero habían amenazado de manera explícita de que se iban a trasladar los trabajos de dragado a la boca del río Colorado, ellos detuvieron efectivamente esos trabajos y es lo que reconoce la Corte al decir no tenemos evidencia de que eso esté ocurriendo», añadió.
El experto en derecho internacional, José Fernández, consideró a la prensa local que Costa Rica aún puede sustentar pruebas por daños ambientales que puedan paralizar del dragado, que es el real problema de fondo en este nuevo conflicto fronterizo.
Fernández también considera que la resolución no impide que el equipo jurídico costarricense pueda aportar en el transcurso del juicio pruebas de las afectaciones que provocaría el dragado en territorio costarricense.
Otro especialista en derecho internacional y académico de la Universidad Nacional, Carlos Murillo, la Corte no descarta resolver la queja contra el dragado en la sentencia final y lanza una alerta a su país para que aporte pruebas de los supuestos daños.