CORRESPONSAL/GRANADA
Salvar las iguanas, lagartijas y los pajaritos motivó impulsar un programa de sensibilización que consiste en que los niños entreguen sus tiradoras y a cambio se les da una mochila con útiles escolares.
El programa se ejecutó con los estudiantes de diez escuelas que rodean la Reserva Natural Volcán Mombacho. Diez años han pasado desde que se inició este programa, el cual es impulsado por la Fundación Cocibolca y desde hace cinco años se unió la empresa Retail y Comercial de Unopetrol, Nicaragua.
Este fin de semana más de cien estudiantes de educación primaria se comprometieron con el medioambiente entregando sus tiradoras para no seguir matando a los animalitos que viven en la reserva. Tanto maestros como padres de familia se unieron a este importante encuentro que se dio en el área de parqueo de la reserva.
Enoc Pineda, director de campo en la reserva, citó que los diez años que han trabajado a favor de la educación ambiental han servido para que los muchachos vayan tomando conciencia de que hay que cuidar la flora y fauna y dejen atrás el mal hábito de destruir la naturaleza.
Dijo que una tiradora, más allá de ser un juguete, es un arma que se usa para matar a todo ser vivo que se mueve entre el follaje o bosque. Explicó que este programa, además de hacer este intercambio, contempla invitar a los niños de las diez escuelas que rodean la reserva a conocerla y mostrarles lo que se está protegiendo.
PROYECTO RETOMADO EN OTROS DEPARTAMENTOS
Pineda dijo que el proyecto ha sido retomado por escuelas de Somoto y Corinto. La Reserva Natural Volcán Mombacho geográficamente pertenece a Nandaime, Diriomo y Granada.
Paul Marroquín, gerente de ventas de Retail y Comercial de Unopetrol, Nicaragua, junto a las autoridades de la reserva inauguró un monumento dedicado a la tiradora donde se develizó una placa. En este sitio instalaron la mayor cantidad de tiradoras que han sido donadas por los niños durante estos 10 años.
Marroquín explicó que el compromiso de la empresa dentro de la responsabilidad social es apoyar esta noble causa para formar niños sensibles y protectores de los animales, las flores y los árboles.
“La educación es lo único que nos hará salir adelante como nación. Hoy tuvimos más de cien niños, padres, maestros y queremos darle a la fauna y flora del área del Mombacho la protección necesaria y formar a los niños para que cuando sean adultos ellos puedan gozar de esta flora y fauna también”, dijo.
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