Las barras de futbol nuevamente protagonizaron otro hecho lamentable. Esta vez en el encuentro entre Managua FC y Diriangén que se disputó la tarde de ayer en el Estadio Olímpico del IND.
Luego de insultos verbales durante todo el partido entre ambas barras de los equipos y en la que también aparece un grupo de fanáticos del Walter Ferreti, el duelo finalizó con un espectáculo vulgar y violento en el que fue evidente la casi ausencia de resguardo policial.
En este penoso episodio resultaron heridos algunos de los fanáticos por el lanzamientos de botellas de vidrios, piedras y fajas. Luego que Darwin Ramírez fue agredido por unos de los aficionados del Managua FC, algunos de los jugadores del Diriangén aparecieron en escena y el desastre se hizo mayor.
El mismo jugador de los Caciques, Hebert Cabrera, empujó a una fanática del Ferreti, quien lo estaba insultando con palabras soeces.
Los ánimos en el IND llegaron al extremo cuando la trifulca no parecía terminar, con una serie de intercambios de puños, en la que incluso uno de los policías salió lastimado.
El refuerzo policial apareció momentos después y ayudó a que el daño no pasara a más. Los aficionados del equipo diriambino destrozaron la mesa y las paletas de los árbitros, que las utilizaron para lanzarlas a barra opositora.
Tras un severo castigo para el Diriangén, el club vuelve a protagonizar otro hecho bochornoso junto a algunos aficionados Ferreti y ahora con el Managua. Se debe exigir un freno serio para que las dos primeras barras mencionadas no sigan empañando el futbol nacional.
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