LOS ÁNGELES/ AFP
El actor estadounidense Charlie Sheen, muy cuestionado por sus borracheras y su consumo de drogas, prometió ayer demandar a los productores que cancelaron el popular programa televisivo que protagoniza, reclamó un aumento de 50 por ciento de su sueldo y rompió con su publicista.
La estrella televisiva, que estuvo hospitalizada en enero después de una megafiesta en su casa de Los Ángeles, rechazó también la preocupación de su padre, el actor Martin Sheen, afirmando que decía “tonterías de locos”.
En una serie de entrevistas televisivas durante el fin de semana, Sheen, de 45 años, dijo que la cadena para la que trabaja, CBS, y los productores de su show — Two and a Half Men — van a tener que pagarle por haber cancelado el programa antes de que terminara su octava temporada.
“Yo voy a terminar la serie, incluso voy a hacer una décima temporada si quieren hacerla conmigo, pero en este momento, por el estrés sicológico —Dios mío—, son tres millones de dólares por episodio”, dijo el actor, que actualmente gana dos millones por capítulo.
“Tómenlo o déjenlo”, agregó ante las cámaras de NBC.
“Mira lo que me están haciendo pasar. Porque ahora estoy sin pago. Estoy cansado de que pretendan que yo no soy especial”, agregó.
Preguntado por ABC News qué pretendía como indemnización, respondió entre risas: “Un montón”.
“La verdad es que van a tener que ponerlo en una balanza e irse, ‘un poco más, un poco más, agreguen algo de oro. ¡Bingo!’”, agregó.
“Estoy aquí para recoger”, dijo. “Van a perder. Van a perder en un tribunal”.
Sheen, padre de cinco hijos, fue entrevistado en su casa, acompañado por dos amigas, a quienes identificó como “las diosas”.
No se disculpó por su supuesto uso de drogas al describir sus fiestas como “épicas”, aunque reconoció que la última vez que tomó drogas fue “más de lo que alguien podría (tomar y) sobrevivir”.
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