Humberto Belli Pereira

¿Qué nota merece Ortega en educación?

Una de las mayores responsabilidades de los gobernantes es promover aquellos factores que más contribuyen al bienestar del país. Dentro de ellos la educación tiene una importancia excepcional. “Sin educación no saldremos de la pobreza”, rezan unos afiches del Ministerio de Educación. Y tienen razón.

¿Cuál ha sido la característica más distintiva de la educación pública durante el Gobierno de Daniel Ortega? La repuesta que emerge, tras examinar las estadísticas básicas, puede resumirse en una palabra: estancamiento. Algunos indicadores han subido levemente, otros han bajado, otros están prácticamente iguales. En aspectos claves la educación pública no supera cifras alcanzadas hace una década.

La tasa de escolaridad (niños de 6 a 12 años matriculados en primaria) apenas está aumentando. En el 2000 ésta era de 74%. En 2006, de 85%. Esto indica que el porcentaje de los matriculados aumentaba a un promedio del 2.17% anual. En los primeros cuatro años de Ortega la tasa pasó de 85 a 87%, lo que indica que el incremento anual ha disminuido a un 0.75%. —a pesar de que se esperaba un alud de nuevos estudiantes a raíz de la propaganda que se hizo de la gratuidad—. La escolaridad en preescolar ha retrocedido. De 76.4% de niños matriculados en 2007 se pasó a 74.6% en 2009.

El porcentaje de alumnos que terminan primaria ha mejorado levemente. 59 de cada cien alumnos lograban hacerlo en 2001. Para 2007 esta cifra había bajado al 44%. Hoy está en 47.9%, tres puntos arriba. Poco, pero al menos se ha frenado el descenso. En cuanto al porcentaje de alumnos que desertan de primaria, este había bajado el 5.3% en el 2000, para luego subir al 12% en 2007. Bajo el Gobierno de Ortega el porcentaje descendió inicialmente al 9.5%, pero al final subió al 10.5%, lo que sugiere que el pequeño avance está disminuyendo. La combinación de los factores anteriores hace que un 20.5% de la población de 7 a 14 años esté fuera del sistema escolar. De ellos el 70.2% se queda sin ningún grado aprobado, lo que los convierte en analfabetas funcionales y contradice la pretensión oficial de haber reducido el analfabetismo al 4.7%

La tasa de repetición aumenta. En 1999 había descendido al 4.5%. Ortega la encontró en 9% en el 2007. Cuatro años más tarde ronda el 10%. La tasa de empirismo, el porcentaje de los profesores no graduados, que en la década de los noventa bajó del 38.2 al 17.8%, Ortega la encontró en 27.8% en el 2007. Cuatro años más tarde es casi igual: 26.6%.

La tasa de matrícula en secundaria ha bajado: del 46% en 2007 al 45% en el 2009. El porcentaje de quienes la terminan ha subido de 47.3 en 2007, a 51.3 en el 2010, pero con una tendencia a bajar, ya que en el 2009 fue 51.7%.

El porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) que se destina a la educación pública básica y media está estancado. Del 3.44% en 2007, apenas ha subido a 3.46% en 2011: un 0.02%. Y esto a pesar de que la meta propuesta por los países latinoamericanos desde 1981 es el 7%. Rubros fundamentales como formación docente han sufrido reducciones considerables: de C$$3,500,569 invertidos en 2007, se bajó a 1,419,313 en el 2010.

Igualmente estancado está el salario real de los docentes. En el 2007 los maestros de primaria ganaban 122 dólares mensuales. Con el último aumento anunciado para el año académico 2011, éste subirá a 179, un aumento del 46%. El problema es la inflación: 16.88% en 2007,13.77% en 2008, 0.93% en 2009, 9.23% en 2010 (cifras del BCN). La proyección para 2011 es del 9%, con lo cual la inflación para el período de Ortega sería del 49%. Aumento real: cero.

 

¿Qué decir de la calidad de la educación? Prácticamente nada, pues no hay indicadores de la misma —deficiencia que refleja la clase de atención que se presta al sector—. El 98% de aplazados en los exámenes de admisión de la UNAN y la cantidad de bachilleres que no saben escribir ni sacar porcentajes sugieren por dónde anda la calidad imperante.

Es urgente un fuerte golpe de timón, pues al ritmo actual no llegamos a ninguna parte. Esto exige un fuerte consenso nacional para asignar más recursos a la educación e invertirlos en formas radicalmente nuevas: computadoras por niño, salarios vinculados al desempeño, mediciones de calidad, etc. Hay que aumentar la escolaridad, pero sin descuidar la calidad. No hacerlo equivale, en palabras de Francisco Chamorro, a decirle a la población que se le dan viviendas, cuando se le entregan casas de cartón.

El autor es sociólogo y fue ministro de Educación 1990-1998.

COMENTARIOS

  1. Pedro Arauz
    Hace 16 años

    Ahora los Orteguistas andan diciendo que lo de Libia es guerra civil
    como si eso justifica que lo de Nicaragua es «ideologico» y no el
    tremendo montaje de una cuatrerada que viene desde 1979 queriendose
    robar a Nicaragua y a su gente y digo queriendose porque nunca lo logran
    o lograran ya que es contra natura

  2. ernesto castillo
    Hace 16 años

    decía que aprenden las niñas y niños que su madre tiene valor al verla que sale adelante con los bienes que le da el gobierno, aprende ella misma y se valora porque se da cuenta de las habilidades que tiene; aprende el hombre que tiene una mujer capaz a su lado no un objeto para darle maltrato; aprende la niña y querrá ser como su madre; aprende el niño y a su mujer le dará el valor como a su madre; el bono solidario EDUCA Y TRANSFORMA LA SOCIEDAD, aunque algunos no lo entiendan.

  3. ernesto castillo
    Hace 16 años

    Sin estar de acuerdo con el contenido del artículo, mi opinión es que esa es una manera de analizar el tema de la educación, sin embargo, la vida no se compone nada más de la estudio y aprendizaje formal en un aula de clase. Aprendemos todos cuando hay un mensaje y acción de compartir los bienes de la nación, sobre todo con los más necesitados. Aprende el niño y la niña cuando ven a su madre que saca adelante a la familia con la vaca, las gallinas, el chancho que han brindado …

  4. ernesto castillo
    Hace 16 años

    … y podemos escibir no solamente 500 caracteres sobre como se educa, simplemente porque hay de sobra para hacerlo; miles de ejemplos de como se está educando con este gobierno. Sin embargo, una cosa muy distinta es, a pesar de la educación formal que tienen algunos, que no entiendan que la educación va más allá del aula de clase, que todas las formas de educación tienen valor y que debemos tomarlas en cuenta en nuestra mente, conciencia y análisis.

  5. israel
    Hace 16 años

    ¿Qué nota merece ORTEGA en educación?

    Debería hacer un estudio con el siguiente título?

    ¿Que nota mercen los presidentes que ha tenido Nicaragua en educación?

    siento que este título está menos viciado.

    Señores de la prensa cuando dejaran de publicar las cosas desde un solo ángulo,

    Un medio de comunicación debe ser por su naturaleza neutral, enfocarse no solo en lo malo sino tener equilibrio, de todos estos «opinadores» deberían elegir a aquellos que hacen una balance.

  6. LUIS ARMANDO
    Hace 16 años

    No estoy de acuerdo con el señor Belli, pues más que analizar números fríos interesa analizar acciones reales, por tanto no hay un estancamiento en la educación, sino más bien un retroceso acelerado. Vemos analfabetismo cero, la gente medio aprende a escribir su nombre y eso no es alfabetización, en las escuelas se promueve que todos los estudiantes aprueben independientemete de si saben o no, se contratan chavalos para preparalos como docentes en 6 mes, se inventan modalidades engañosas

  7. Africa
    Hace 16 años

    es hora de actuar y sacar a Nicaragua de la postración.
    colaboremos todos

  8. Federico Matamoros
    Hace 16 años

    Yo no se que nota tendrá el presidente Ortega en Educación, pero lo que si se es que a usted Señor Belli cuando fue Ministro de Educación YO LE PONGO UN CERO Y A LA BAJA, OSEA, MENOS CERO COMO LA TEMPERATURA, por que usted si fue frio con la gente mas pobre que queria educarse en el mal gobierno que ustedes lideraron, querian solomente que los ricos y pudientes estudiaran, las becas eran para los hijos de Ministros o sus allegados. tenga verguenza señor al escribir.

  9. Odel Tórrez
    Hace 16 años

    La educación es el elemento más importante para el desarrollo de nuestra sociedad, si el Gobierno está impulsando la educacion a todos los niveles aun con las dificultades en la calidad e infraestructura pues hay que aplaudirlo y apoyarlo, eso es lo que necesita el pueblo de Nicaragua, educación para nuestros hijos, pongamos de nuestra parte y hagamos que nuestros hijos estudien con calidad no le dejemos todo a los maestros.

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