Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Costa Rica sigue desafiante y especulando en torno al conflicto con Nicaragua. A pocos días de que la Corte Internacional de Justicia se refiera a las medidas cautelares solicitadas por los ticos, el Ministro de Seguridad José María Tijerino, retomó su mensaje belicista y anunció el envío de dos mil soldados a la zona fronteriza.
“Estamos reuniendo a unos 2,000 hombres de los más confiables que tenemos para desplazarlos al cordón fronterizo. No quisiera alarmar a la población”, dijo el ministro de origen nicaragüense.
El 8 de marzo los jueces de la Corte Internacional emitirán un criterio sobre la solicitud de las medidas cautelares pedidas por el equipo jurídico costarricense, los cuales básicamente consisten en el retiro de personal nicaragüense de Harbour Head y frenar las obras de dragado.
Esta mañana el vicecanciller Carlos Roverssi dijo estar seguro que la Corte fallará a favor de Costa Rica. Melvin Sáenz, coordinador de una comisión especial que aborda el conflicto, también se mostró optimista en que la Corte ordenará que los nicaragüenses se retiren del pantano que mantiene en disputa a los dos países desde el pasado mes de octubre.
En ese contexto, el desplazamiento de militares costarricenses al cordón fronterizo sería ante un eventual “desconocimiento” de Nicaragua a la resolución provisional de la Corte y “resguardar” la soberanía de Costa Rica.
“Entre los escenarios que nos hemos planteado para el 8 de marzo, es que (los jueces) no nos den nada o que nos den más. Pero tememos a la reacción del vecino. Podría desconocer la decisión o podría, al verse derrotado, levantar una cortina de humo de un acto de provocación”, añadió Tijerino.
«VAMOS A CUMPLIR EL DEBER DE DEFENDER EL TERRITORIO NACIONAL», DICE TIJERINO
“Vamos a cumplir el deber de defender el territorio nacional .No es que vamos a invadir No es que no tenemos ningún interés en una pulgada. No vamos a entrar ni aceptar en provocaciones, pero se hará respetar nuestra soberanía”, expresó.
La comisión que coordina Sáenz, cuya designación como embajador en Nicaragua fue retirada públicamente ayer por el canciller Castro, se encarga de analizar escenarios posteriores al 8 de marzo.
Ayer Castro se reunió con jefes de fracción parlamentarias, en un encuentro calificado como “secreto de estado”.
En los próximos días Castro también visitará otros países para denunciar a Nicaragua y pedir respaldo a la tesis de invasión que pregona Costa Rica.
La primera vez que el gobierno costarricense envió a sus militares fue en octubre, cuando trasladó tropas en avionetas y helicópteros portando ametralladoras y cascos de guerra.
También ha reforzado la vigilancia de río que se conectan con el nicaragüense río San Juan, como el Sarapiquí, San Carlos y Colorado.
Además adiestra en la una academia ubicada en Guanacaste, a sus militares que integrarán una policía especial de fronteras; todas estas acciones nacieron a raíz del conflicto fronterizo con Nicaragua.
CHINCHILLA VE LA NECESIDAD DE REDOBLAR SEGURIDAD EN FRONTERA
La presidenta Laura Chinchilla hablo nuevamente la “necesidad” de redoblar al máximo la seguridad en la frontera con Nicaragua y enviar más militares.
“Mandar un mensaje que estamos efectivamente fortaleciendo nuestra seguridad fronteriza, hacer los posible dentro de las limitaciones de recursos que tenemos para evitar cualquier reacción que vaya mucho más allá de lo que ya hemos sufrido con el gobierno de Nicaragua”, declaró la mandataria.
“¿Eso qué supone? Supone efectivamente un plan de un mayor desplazamiento de policías a la frontera, supone toda una logística que hay que organizar alrededor, supone algo que también estaremos trabajando en los próximos días que es un mejor aglutinamiento de todo lo que es la reserva de la Fuerza Pública”, añadió.
La mandataria también se refirió a la cancelación de la designación del diplomático Melvin Sáenz como embajador en Nicaragua.
“No podemos desconocer que las relaciones entre ambas naciones están muy lastimadas y no será fácil reconstituir las relaciones entre los ambos país países. Queremos ir poco a poco, queremos primero ver cual es el resultado del 8 de marzo y queremos además ver cual va ser la reacción del gobierno de Nicaragua y a partir de ahí podemos tener un panorama más claro de cuales serán las relaciones entre los dos países”, finalizó.