El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) condenó ayer la situación que enfrenta el pueblo de Libia, sometida a bombardeos.
“Nos hace recordar los bombardeos de la dictadura de Somoza (…), sobre todo en la insurrección de septiembre, donde prácticamente con un bombardeo destruyó el centro histórico de León”, manifestó la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez.
El Cenidh, miembro de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), hizo circular un comunicado de ese organismo internacional, a través del cual llama al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a “que remita inmediatamente la situación de Libia a la Corte Penal Internacional”.
También demanda la FIDH a todos los Estados e instancias gubernamentales competentes a adoptar de urgencia las sanciones personales contra el líder libio Muamar Gadafi.
A criterio de Núñez, de conformidad con el artículo 7 del Estatuto de Roma, la actuación de Gadafi “es un crimen de lesa humanidad”. Y recordó que los crímenes de lesa humanidad no prescriben y “sus actores tarde o temprano tienen que ser juzgados”.
Núñez recordó que Libia está entre los pocos Estados cuyos gobiernos se han negado a adherirse. “Es una rara coincidencia que precisamente Libia y Nicaragua sean de los pocos países en el mundo que ni siquiera lo han firmado, mucho menos lo han ratificado, el estatuto de Roma”, explicó Núñez.
No obstante, aclaró que Libia bien puede ser juzgado por la Corte Penal Internacional, aunque no haya ratificado el Estatuto de Roma, pues le corresponde al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) plantear el caso ante ese tribunal.
“Veo demasiada pasividad en el secretario general de Naciones Unidas”, criticó Núñez, quien dijo que por ser Libia miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU la FIDH pide que retiren la membresía.
La defensora de derechos humanos, que hasta fines de año fue vicepresidenta de la FIDH, también dijo: “Vemos con indignación el insólito discurso de Daniel Ortega solidarizándose con un criminal (…) y cometiendo el abuso imperdonable de solidarizarse en nombre del pueblo de Nicaragua”.
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