Yolany Alvarado, representante del grupo de firmas legal AP de Panamá, identifica a Nicaragua como un país que ofrece grandes oportunidades para hacer negocios, las cuales pretende aprovechar.
- El ministro del Mific, Orlando Solórzano, aprovechó el evento para pronunciarse sobre las nuevas medidas migratorias adoptadas por el Gobierno de Panamá como “fuera de contexto” y que “contraviene” el TLC entre los países.
Igual espera que los empresarios de ambos lados ejerzan presión para que se reviertan.
El Servicio Nacional de Migración (SNM) panameño exige a los nicaragüenses portar un boleto aéreo, aún cuando viajen por tierra, además de presentar 500 dólares en efectivo como “garantía” de que pueden costear la estadía en Panamá.
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Alvarado es parte de la misión comercial de 12 empresarios de Panamá que durante tres días participarán junto a 35 empresarios nicaragüenses en Managua, en una ronda de negocios organizada por el Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI), junto al Ministerio de Comercio de Nicaragua y la Embajada de Holanda.
Muchas de las empresas al estar aquí —dijo— demuestran que están interesadas en ubicar socios comerciales para hacer intercambios, ya sea a través de establecimiento de sucursales de Managua o en otras de las provincias (departamentos).
Para Alvarado la ventaja que existe entre los países es el Tratado de Libre Comercio (TLC), es que los inversionistas requieren aprovechar más sus incentivos para que exista de ambas partes un aumento en la importación y exportación de mercancías.
Por su parte, Roberto Brenes, gerente general del CEI, destacó que una de las ventajas para los inversionistas interesados en Nicaragua es el programa PCI que respalda Holanda.
A través de éste —dijo— Holanda aporta el 50 por ciento de fondos de coinversión entre los 300 mil y 1.5 millones de euros.
“Se dirige a cualquier sector, sólo requieren ser innovadores, incluye a la mujer, generación de empleo y reducción de la pobreza”, agregó Brenes.
DIVERSIDAD DE OPCIONES
La delegación panameña la integran, entre otros, empresarios interesados en hacer negocios en los sectores de cuero y calzado, y artesanías, así como en productos como miel y lácteos. Mientras, su oferta es en alimentos procesados a base de mariscos frescos y congelados, cosméticos, productos del hogar, venta de embarcaciones, productos plásticos, entre otros.
En 2010 el comercio entre Nicaragua y Panamá fue de unos 25 millones de dólares.
Joaquín Carrasquilla, jefe de la misión comercial panameña en representación del Ministerio de Comercio Exterior, destacó que esta actividad permitirá impulsar la inversión en distintas áreas como la turística.
“En mi opinión Nicaragua es el país de las oportunidades también porque hay mucho por hacer. La extensión de tierras que tienen por desarrollar creo que representa un atractivo para el inversionista”, destacó Carrasquilla.
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