Por María José Uriarte y Ludwin Loáisiga López
Una delegación de eurodiputados se pronunció ayer a favor de elecciones honestas y transparentes en Nicaragua y por la presencia de observadores. La delegación también expresó su inquietud por 25 funcionarios de facto. Los eurodiputados no fueron recibidos por el presidente Daniel Ortega.
Emine Bozkurt, presidenta de la delegación, dijo tener confianza en que las autoridades permitirán la presencia de “observadores o acompañantes” y añadió que entre más pronto se gire la invitación, será mejor.
Los eurodiputados finalizaron ayer una visita a Nicaragua. Hoy inician una visita a Costa Rica.
Durante los dos días aquí se reunieron con diputados locales, las máximas autoridades del Ejército y la Policía, organizaciones de la sociedad civil, Cancillería y Consejo Supremo Electoral, para conocer la situación de Nicaragua.
Bozkurt celebró que los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE) los recibieran en pleno y sostuvo que ellos no se opusieron a la presencia de observadores o acompañantes para los comicios del seis de noviembre.
LO IMPORTANTE
“Hemos subrayado que es importante que Nicaragua se muestre abierta a la posibilidad de que haya un acompañamiento u observación en las elecciones y nosotros como Unión Europea estamos dispuestos a aportar nuestro granito de arena (…) sería una señal muy positiva, sobre todo habida cuenta de las buenas relaciones entre la Unión Europea y Nicaragua, donde la Unión Europea está dispuesta a ayudar”, remarcó Bozkurt.
La eurodiputada agregó que percibieron mucha preocupación por el tema de la cedulación de parte de distintos actores nicaragüenses.
RECUERDAN QUE EL ACUERDO DE ASOCIACIÓN LO DEBE VER EL PARLAMENTO EUROPEO
Bozkurt precisó que las conclusiones que dejó el recorrido por Nicaragua serán distribuidas entre las comisiones de Asuntos Exteriores, Comercio y Cooperación y Desarrollo del Parlamento Europeo, y recordó que todavía se debe ratificar un acuerdo de asociación entre Europa y Centroamérica.
“Los observadores no fijan un resultado. Si hay preocupaciones de que pueda haber algún problema con las elecciones, entonces es mejor abrir las puertas, pedir que vengan observadores y así se evita todo debate en un futuro, de si ha habido un problema o no”, propuso Bozkurt.
La eurodiputada, originaria de los Países Bajos, también expresó su “inquietud” por la presencia de 25 personas que ejercen sus cargos de forma extemporánea y que en Nicaragua se les conoce como “funcionarios de facto”.
“La inquietud que tenemos es, sobre todo, que hay 25 o 26 puestos vacantes o digamos cuyo mandato ha vencido y que no se han vuelto a ocupar o a reelegir y esto también porque hay un bloqueo o hay un desacuerdo en los partidos. Es una pregunta que hemos dirigido a los partidos, porque para la continuidad del país, para el respeto de los procedimientos, es importante que se produzca este acuerdo”, manifestó Bozkurt.
“Pero mucho me temo que no se va a dar, porque no vemos que se perfilen mayorías, es una pena; pero tal vez las próximas elecciones puedan hacer algo allí para que se resuelva la cuestión, pero la inquietud sigue allí”, agregó Bozkurt.
LAS PROMESAS DEL CSE
Mientras, el embajador de la Unión Europea para Centroamérica y Panamá, Mendel Goldstein, indicó que, de llegar a un acuerdo, enviarían una primera misión en mayo o junio, integrada por 10 o 12 personas; y para octubre arribaría una segunda misión, de entre 60 a 80 personas, quienes recorrerían todo el país y permanecerían en Nicaragua hasta tres semanas después de la votación.
“El papel de la misión sería útil, da cierta legitimación al proceso y contribuiría al mejoramiento del proceso, para el futuro”, afirmó Goldstein.
El diplomático explicó que los magistrados de facto del CSE aseguraron que han puesto en práctica algunas recomendaciones que dejó la Unión Europea en 2006, aunque otras no.
La delegación de eurodiputados también abordó con los distintos actores de Nicaragua el conflicto con Costa Rica y el Acuerdo de Asociación de Centroamérica con Europa, entre otros temas.
ORTEGA NO RECIBIÓ A EUROPEOS
El presidente Ortega no recibió a la delegación del Parlamento Europeo que visitó Nicaragua durante tres días.
“No ha habido encuentro con el presidente Ortega”, se limitó a decir anoche Bozkurt, en una conferencia de prensa.
La Delegación para las Relaciones con los Países de América Central, presidida por Bozkurt, sí se reunió ayer con el canciller Samuel Santos, a quien le dijeron que “sería deseable y que lo apreciaríamos mucho, si hubiera observadores internacionales”.
Bozkurt es del criterio de que la apertura a la observación internacional sería “un valor añadido” a las buenas relaciones que existen entre la Unión Europea (UE) y Nicaragua.
“No se trata de que Europa esté diciendo que las cosas no han sido organizadas bien, sino de que si van bien, precisamente se pueda documentar públicamente y decir que todo ha funcionado”, expresó la parlamentaria europea, quien pertenece al Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo.
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La parlamentaria destacó que ante las denuncias de fraude planteadas contra el Consejo Supremo Electoral (CSE) y el partido oficialista en las elecciones municipales celebradas en el 2008, la apertura a la observación sería un punto a su favor, para evitar nuevas suspicacias.
El presidente Ortega y los magistrados electorales de facto se oponen a la presencia de observadores y han hablado de permitir un “acompañamiento”, lo que ha provocado críticas entre los partidos de la oposición y la sociedad civil.
“Sería bueno, precisamente, mostrar que todo ha ido bien, y si un país por supuesto es soberano, él puede decidir libremente, pero lo bueno es que cuando funciona se puedan documentar públicamente”, observó Bozkurt, quien se hizo acompañar por cuatro parlamentarios europeos más, además de miembros de la delegación de la UE en Nicaragua.
PLAZO FATAL
La delegación europea planteó que existe un plazo hasta agosto para que se defina la acreditación de observadores internacionales, fecha en que —de acuerdo con el calendario electoral— se emitirá el Reglamento, pero para un acompañamiento.
En el parlamento se tramitan dos iniciativas para asegurar la observación local e internacional en las elecciones de noviembre.
“Y no se trata de que haya una desconfianza por parte nuestra, sino simplemente de demostrar que ha funcionado bien (el proceso electoral), y así evitar debates innecesarios”, manifestó Bozkurt.
El actual proceso electoral, dirigido por magistrados de facto, y en el que el presidente Ortega pretende participar en contra de la Constitución, que inhibe una nueva candidatura de su parte, ha causado mucha desconfianza entre los opositores.
OTRO PRONUNCIAMIENTO
Por otro lado, la International Democrat Union (IDU), que aglutina a partidos de tendencia conservadora a nivel mundial, aprobó por unanimidad en una reunión realizada en Praga, capital de la República Checa, enviar una misión de observadores internacionales a Nicaragua, declarándose a favor del libre acceso para los observadores.
El pronunciamiento de IDU refuerza la decisión adoptada a finales del año pasado en Panamá, por la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA), en la que también expresaron la necesidad de permitir observadores en Nicaragua, y que enviarían una misión para cumplir con ese objetivo.
Alejandro Bolaños Davis, presidente del Partido Conservador (PC), subrayó que ante la decisión de IDU, se puede decir que están “enviajados” para realizar observación electoral, ante la preocupación que existe de que haya otro fraude electoral, preocupación que compartieron los parlamentarios europeos, con quienes se reunió el pasado martes.
“Creemos que el Gobierno de Nicaragua y el mismo Consejo, para demostrar que este proceso electoral es legítimo, debe de ser lo más amplio y abierto, en permitir que haya observación, tanto de nacionales como de internacionales, poner obstáculos a la observación electoral es dar señales o indicar que no hay legitimidad”, aseveró Bolaños Davis.
Añadió que la “legitimidad está directamente relacionada con el nivel de observación electoral”.
Bolaños Davis enfatizó en que el PC contribuye de una manera cívica para que se respete el proceso electoral, ya que la legislación establece la observación, no el acompañamiento, y por ello piden respaldo a organizaciones internacionales de tendencia conservadora.

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