TEGUCIGALPA/AFP
Catorce personas, entre ellas un viceministro y un líder sindical opositor, murieron ayer al estrellarse un avión en una ladera boscosa cerca del aeropuerto de Tegucigalpa.
“Todos los ocupantes perecieron”, indicó un comunicado oficial de Aeronáutica Civil al informar sobre el accidente del pequeño bimotor Let 410 que cubría el vuelo 731 entre San Pedro Sula, capital económica del país, y Tegucigalpa, sede del gobierno.
Entre los fallecidos figuran el viceministro de Obras Públicas, Rodolfo Robelo, el empresario y ex ministro de Economía Carlos Chaín y el dirigente sindical Israel Salinas, cercano al depuesto presidente Manuel Zelaya.
En el avión también viajaban tres extranjeros identificados como estadounidenses por las autoridades hondureñas. Sin embargo el consulado en Tegucigalpa se abstuvo de dar detalles al indicar que estaba en proceso de verificar las identidades.
Gustavo Castañeda, gerente de la empresa Central American Airways, que operaba el vuelo, había adjudicado el accidente a las “condiciones del clima”.
Francisco Argeñal, del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dijo al telenoticiero Hoy Mismo de Canal 3 que a la hora del accidente en la zona “había nubosidad y vientos del norte”.
El avión se estrelló en la zona de Las Mesitas, a unos 15 km del aeropuerto de Toncontín, zona que había sido escenario de la caída de Boeing 727 procedente de Nicaragua en 1989, con un saldo de 131 muertos.
Los fragmentos del aparato, entremezclados con cadáveres expulsados del avión tras la colisión y pertenencias de las víctimas, quedaron esparcidos en una zona reducida, según imágenes y testimonios de periodistas en el sitio.
Originalmente se informó en medios locales que el canciller Mario Canahuati viajaba en la aeronave, pero una portavoz de la cancillería explicó que el jefe de la diplomacia llegó tarde al aeropuerto, por lo que no pudo abordarlo.
El ministro del Instituto Nacional Agrario (INA), César Ham, relató que él también llegó tarde al aeropuerto “y por una situación del destino y de Dios no lo abordamos y es una nueva vida que Dios nos da”.
El jefe de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH), coronel Ruiz Pastor Lanza, explicó que en la FAH se recibió una comunicación de que el avión había perdido contacto con la torre de control. “Enviamos dos helicópteros a la zona y mandamos un ambulancia por tierra”, dijo.

Ver en la versión impresa las páginas: 10 A