DUSSELDORF, ALEMANIA/ AFP
El cubano Yoan Pablo Hernández se convirtió ayer en el campeón interino de peso crucero de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), tras ganar por nocaut en el séptimo asalto al defensor del título, el francés Steve Herelius, en un combate cerca de Düsseldorf.
Herelius se vio muy afectado por una lesión en el tendón de Aquiles en el tobillo izquierdo, que mermó mucho sus capacidades desde el cuarto asalto. El púgil se había dañado en el ring e intentó continuar la pelea, haciendo fuerza con su otra pierna.
“Mientras mi corazón siga batiendo, ahí seguiré”, comentó a la televisión francesa poco después, precisando que no había abandonado a pesar de la lesión “para no decepcionar” a los aficionados.
Este incidente dejó el camino hacia el cinturón muy despejado para Hernández, cuyo palmarés queda ahora con 24 victorias, 13 por nocaut y sólo una derrota.
El cubano optó por una estrategia conservadora, boxeando de una manera más estática y esperando la llegada de Herelius, que tenía muchos problemas para marcar las distancias. Hernández pudo así beneficiarse de las circunstancias y pelear como si fuera el defensor del título y no el aspirante.
Desde el primer “round”, Hernández plantó una dura resistencia a Herelius, aunque sin hacer mucho daño con su serie de izquierda-derecha-izquierda, que repitió en el segundo asalto, con más éxito.
En el primer tercio del cuarto asalto, Herelius se lesionó mientras iba hacia atrás, perdiendo ya sus opciones de poder revalidar el título que había conseguido en el mes de julio.
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