Una multitud de afganos asistió ayer a los funerales de Malam Awal Gul, de 48 años, preso desde octubre de 2002 en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba) y donde “murió de aparentes causas naturales” hace una semana, según la versión oficial de las autoridades estadounidenses. Gul es el séptimo prisionero que muere en esa base naval desde enero de 2002, cuando Estados Unidos comenzó a usarla como centro de detención para los presuntos colaboradores de Al Qaeda y el Talibán. Cinco de las muertes fueron declaradas suicidios, una más ocurrió por cáncer de colon. El último prisionero en fallecer nunca fue llevado a juicio. LA PRENSA/AP/RAHMAT GUL
Murió sin un juicio
Una multitud de afganos asistió ayer a los funerales de Malam Awal Gul, de 48 años, preso desde octubre de 2002 en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba) y donde “murió de aparentes causas naturales” hace una semana, según la versión oficial de las autoridades estadounidenses. Gul es el séptimo prisionero que muere en esa base naval desde enero de 2002, cuando Estados Unidos comenzó a usarla como centro de detención para los presuntos colaboradores de Al Qaeda y el Talibán. Cinco de las muertes fueron declaradas suicidios, una más ocurrió por cáncer de colon. El último prisionero en fallecer nunca fue llevado a juicio.