Para María Esther Cortés Molina, la nueva Miss Nicaragua tiene que ser alguien que ame a su país, que sobreviva a las críticas y acepte consejos. “Yo cumplo con los requisitos”, dice.
María Esther tiene 18 años, es de Managua y estudia cuarto año de Mercadeo en la Upoli. Expresa que le es difícil describirse en tres palabras, pues se considera una persona multifacética.
Asegura que cada día de su vida lo disfruta al máximo y más cuando está junto a su familia.
¿Cuál es el mejor y el peor libro que has leído?
El mejor libro, Una vida con propósito y el peor… hasta el momento no hay ninguno definido.
¿Un deseo?
Poder lograr los propósitos de mi vida.
¿Cuál es tu palabra o frase favorita?
Mi frase favorita es: “No es suficiente ser buena entre las buenas. Necesito ser la mejor entre las mejores”. Esa frase me ayuda a tomar fuerza, a la vez recordar el valor de quien me la enseñó.
¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos te gusta de Nicaragua?
Me gusta todo. Somos un país muy fuerte y luchador, pero lo que tenemos es que comenzar a creer en ello y sentirnos felices y orgullosos para así transmitirlo.
¿Cuál es tu modelo de ex Miss Nicaragua a seguir?
Xiomara Blandino, Miss Nicaragua 2007, por su humildad y sencillez y porque ella comprendió que la belleza de la mujer no es nada sin inteligencia y humildad.
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu cuerpo?
Gracias a Dios todo me gusta de mi cuerpo. Es un complemento perfecto, me siento feliz y orgullosa de mis curvas y de ser totalmente natural. Por eso no cambiaría nada de mí.
¿Qué le preguntarías al Presidente de la República?
Mi pregunta sería ¿cómo planea usted que el amor una a nuestro país, diga su estrategia?
¿Estás a favor o en contra del aborto?
Totalmente en contra, nuestra misión como humanos es dar vida, no quitarla. Eso es algo que sólo Dios puede hacer.
Hay personas que piensan que las misses son mujeres sin cerebro, ¿qué les dirías?
Tanto misses como modelos y demás mujeres que se mueven en este medio necesitan ser personas seguras, inteligentes y audaces, no sólo somos belleza a como piensan, estar aquí en una gran responsabilidad.
Si no estuvieses participando en Miss Nicaragua, ¿quién merecería ganar?
Omitiré el nombre. Pero es una ardua labor, pues tendría que escoger a la más humilde, entregada e inteligente de ellas y no sólo ver el exterior, pero principalmente alguien totalmente nicaragüense.
¿Un ídolo?
Mis padres, por ser personas carismáticas, humildes y que nunca se dan por vencidos ni en los peores momentos.
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