San José/ ACAN-EFE
El 68% de los costarricenses se mostró «nada» de acuerdo con los nuevos impuestos que impulsa el Gobierno para hacer frente al déficit fiscal que el año pasado cerró en el 5,3% del Producto Interno Bruto (PIB), indicó una encuesta publicada hoy por la prensa local.
El estudio de la empresa Cid-Gallup, publicado por el Diario Extra, indica que el 68% de los costarricenses está «nada» de acuerdo con los nuevos impuestos, el 16% está «poco» de acuerdo, mientras el 10% dijo que «algo» y el 3% «mucho». El restante 3% no respondió.
La encuesta también reveló que el 48% dijo que los impuestos que el Gobierno recolecta actualmente no se utilizan de manera correcta y el 28% dijo que está «poco» de acuerdo en que los tributos se usan de buena manera.
Un 15% afirmó estar «algo» de acuerdo en que los impuestos se utilizan correctamente y solo un 4% dijo estar muy de acuerdo. Un 5% no respondió.
La encuesta se llevó a cabo entre el 10 y el 16 de enero con entrevistas a 1.260 personas casa por casa o por teléfono en todo el país, tiene un margen de error del 3% y un nivel de confianza del 95%.
El Gobierno de Costa Rica presentó el pasado 17 de enero al Congreso un proyecto de reforma fiscal que busca aumentar los ingresos en un 2,5% del PIB (unos 825 millones de dólares), para paliar el déficit.
La reforma propone la creación de un impuesto de valor agregado del 14% que sustituirá al impuesto de ventas del 13% y que gravará algunos servicios que según el Gobierno consume el grupo más adinerado y que estaban exentos como los de salud y educación privados, y otros servicios profesionales como arquitectura o ingenierías.
La reforma también incluye cobrar a las empresas un impuesto de renta de un 15% a las remesas al exterior, a los intereses, los dividendos, las ganancias de capital y los alquileres.
Además, se aumentará el mínimo salarial que paga impuesto de renta con el fin de que este tributo solo lo pague el 10% de los asalariados y no el 15% que lo hace actualmente.
El Ministerio de Hacienda también implementará medidas administrativas para contener el gasto en 2011, como que el Gobierno no contrate más empleados, con algunas excepciones como los policías, mejorar la gestión de la deuda, aumentar la recaudación en un 1% del PIB y unificar el sistema de compras del Estado.
Según el Gobierno, Costa Rica tiene actualmente una carga tributaria del 13,5% y con la reforma fiscal llegaría a un 17%.