Por Mabel Calero Gaitán
CORRESPONSAL CARAZO
Murales, propaganda y banderas rojinegras del partido del presidente Daniel Ortega se aprecian en el auditorio y otros sitios de la Escuela Normal Ricardo Morales Avilés, de la ciudad de Jinotepe, departamento de Carazo.
Este centro, desde el año 2009, se ha convertido en un lugar de reuniones de dirigentes del partido gobernante, el Frente Sandinista (FSLN), quienes en más de una ocasión han afectado las clases de los estudiantes normalistas, según denuncias conocidas el año pasado.
Delegados ministeriales y empleados de varias instituciones de Carazo se han negado a hablar sobre el tema de la propaganda política en las oficinas públicas y centros educativos, por miedo a perder sus puestos de trabajo.
MAESTROS SIGUEN EL JUEGO POR TEMOR
Una docente del colegio Román Matus, de Jinotepe, dijo a LA PRENSA que ella ha sido testigo de cómo el Gobierno ha venido modificando los planes de clases, para incorporar temas relacionados con la revolución sandinista, héroes y mártires y el socialismo moderno.
“La situación está dura y cada persona cuida su trabajo. Por eso, aunque nosotros no queramos participar, tenemos que estar ahí porque hay una lista de asistencia y a quien no participa le quitan el día de trabajo. Las actividades del Mined (Ministerio de Educación) se han convertido totalmente en políticas, porque están dirigidas por el secretario político de cada departamento”, relató la docente que pidió el anonimato.
La propaganda política del FSLN en las escuelas ya no sorprende a los padres de familia que en estos días llegan a matricular a sus hijos a los centros públicos.
REUNIONES CON “LA JUVENTUD” ES TAREA
“Este rótulo está uuh…, desde el año pasado, eso es viejo. A mí no me interesa ningún partido político, ni a mi hijo. Lo que no me gusta es que le dejen como tarea asistir a reuniones que hace la juventud, eso si no lo permito. El año pasado estaban comenzando con esas reuniones y la junta de padres hablamos con el director”, relató Martha Aguirre, una madre de familia.
Sin embargo, los activistas políticos del FSLN en Carazo persisten en violar la Ley Electoral, que prohíbe la propaganda partidaria en los centros educativos.
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