Por Juan Carlos Tijerino
Mientras la población costea sus propios tratamientos, el Ministerio de Salud (Minsa) sigue sin abastecer de medicinas a los centros de salud de la capital.
Algunos centros han optado por hacerse préstamos de medicamentos entre ellos para atender a la población.
A inicios de esta semana LA PRENSA constató que varias unidades de salud entregan incompleto el tratamiento a sus pacientes.
Tras realizar otro recorrido por los mismos centros, se comprobó que la problemática se mantiene, con la salvedad de que en esta ocasión el personal médico aceptó oficialmente que hay un desabastecimiento.
“Tenemos medicamentos pero a veces no hay y se mantiene así por días, pero siempre resolvemos. Siempre nos prestamos (a otros centros), nosotros le damos a ellos y ellos a nosotros”, indicó Flora Elena López, subdirectora del centro de salud Francisco Buitrago.
La doctora explicó que está haciendo un inventario de los medicamentos que en estos días entregarán a otro centro de salud.
“Vamos a prestarle ácido para el programa materno infantil y la mujer en embarazo. Daremos 10 mil tabletas de prosenida para la hipertensión y acetaminofén para niños”, explicó López.
En el centro Pedro Altamirano están haciendo lo mismo, según confirmó un médico que pidió el anonimato. Y es la misma receta: cada vez que el medicamento está por acabarse, llaman a otra unidad de salud o piden un cargamento de emergencia al Silais Managua.
ENFERMOS DE MENTIRA
Se conoció que un factor que estaría contribuyendo al desabastecimiento, es que muchos pacientes están llegando varias veces al mismo centro con el fin de obtener medicamentos, los que posteriormente aparecen en el mercado Oriental.
Para la doctora López, esta situación demuestra que hay gente indolente con los demás.
“Tenemos el caso de una señora de 82 años, le acabábamos de dar su insulina y regresó diciendo que había perdido su tarjeta y que le faltaba retirar su tratamiento. Revisamos y descubrimos que ya había retirado su tratamiento”, dijo López.
La funcionaria reconoció que es difícil controlar los casos de falsos enfermos, pero aseguró que han implementado algunas medidas, como sustituir las tarjetas con la que retiran los medicamentos y alertar al resto de centros.
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