Para Eduardo Lora, economista y gerente general del Departamento de Investigación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuando los gobiernos elaboran las políticas económicas deben pensar si éstas facilitarán que mejoren los niveles de productividad de los países.
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Lora presentó ayer en Managua el estudio La era de la productividad . Cómo transformar las economías desde sus cimientos , donde se analizan las factores que afectan el desarrollo de los países de América Latina.
Sostiene Lora que en países como Nicaragua existen muchas “políticas que son buenas intenciones, pero que son malos resultados”, que, en lugar de mejorar los ingresos y el desarrollo de las empresas, “contribuyen a la supervivencia de empresas improductivas”.
Una de ellas, dice, son los regímenes tributarios, que al ser tan complicados dificultad que la pequeña empresa pueda ajustarse, debido a lo cual los gobiernos les crean regímenes simplificados con una tasa fija.
“Eso genera un efecto nocivo, (porque) impide el crecimiento de las empresas que, siendo productivas al estar al borde de pasar el límite del (beneficio) del régimen simplificado, no crecen”, afirmó.
El estudio compara la evolución de las economías de América Latina y el Caribe en el período de 1950-2005. Nicaragua aparece como uno de los países con mayor rezago en su productividad.
De acuerdo con Lora, los principales problemas que comparte Latinoamérica son los altos costos de transporte para el comercio de las mercancías, bajo acceso al crédito, una alta carga tributaria a las empresas y poca innovación tecnológica.
Mencionó que en el caso del crédito en Nicaragua, este no es accesible a quienes lo necesitan, como las pequeñas empresas, lo que impide que crezcan en capacidad, producción y empleos. Mencionó que cuando a las pymes se les aumenta la oferta de crédito en 14 por ciento, éstas logran incrementar en un 50 por ciento su productividad.
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