¿Qué pasó, Esteban?

Una noche después de haber atacado con poder hasta el extremo de aturdir al Chinandega, el Bóer recurrió a pellizcos para imponerse e inclinar 3-1 la Serie Final del beisbol profesional nicaragüense.

Una noche después de haber atacado con poder hasta el extremo de aturdir al Chinandega, el Bóer recurrió a pellizcos para imponerse e inclinar 3-1 la Serie Final del beisbol profesional nicaragüense.

Después de ofrecer un llamativo espectáculo en un extenso partido, cargado de dramatismo y emociones constantes, fue mediante un bombito que pudo haber sido atrapado por tres defensores, pero que cayó entre ellos, lo que decidió la batalla y quizá se marcó una tendencia irreversible en la Serie Final.

Al final de la historia, el factor clave es justamente ese sencillo de Manuel Mejía, el que acaba con un empate 2-2 en trece entradas, pero antes de llegar a ese momento hubo una serie de situaciones que hasta cierto punto inclinaron la balanza hacia uno y otro bando a través del juego.

Por ejemplo, en la etapa inicial del juego, José David Rugama fue el hombre. El angosto lanzador chontaleño, además de recursos y buen control, mostró mucho carácter y la serenidad de un veterano, como para mantenerse concentrado a pesar del abrumador ruido en el coloso de concreto.

Cierto, Caleb Stewart le había dado jonrón a Mario Peña y estaba decidiendo el juego, pero era justamente el pitcheo de Rugama lo que le daba vigencia a ese batazo. Y después de dos noches de violenta ofensiva, Rugama llegó al box y silenció a los Indios. Pero su esfuerzo fue inútil al final de la noche.

Tras ir atrás 2-0 en el marcador, el Bóer se acerca 2-1 en el séptimo, pero cuando parecía a punto de tomar un mayor impulso para nivelar el juego, aparece un inexplicable robo de Darrel Walters y el tercer bate, Reynaldo Rodríguez, es dejado con el madero al hombro. Quien decidió ese robo se equivocó.

Luego vino el error de Esteban Ramírez en el noveno, que fue lo que sirvió la mesa a los Indios. Hombre en tercera sin out. Y luego de un out, se dio base a Wilton Veras, es decir, se puso a circular la carrera del empate, pero esa falla fue bordada por otra peor, cuando Emilio Villegas, quien había dado hit empujador, corrió mal y fue out entre primera y segunda.

Y bueno, luego llegó el momento de Mejía, que, unido a tremendo corring de Rodríguez y el buen taponeo de Martínez, colocó al Bóer a un paso del campeonato.

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