Por Elízabeth Romero
La Fiscalía introdujo este medio día una acusación en contra de 47 ex funcionarios del Banco del Éxito (Banex), entre ellos el ex presidente de la junta directiva, Gabriel Solórzano, así como algunos cuentahabientes. En la acusación piden la privación de libertad para estas personas.
El fiscal Armando Juárez, quien presentó la acusación en los Juzgados de Nejapa refirió que en la investigación han encontrado suficientes elementos de convicción para acusar a los sospechosos por los delitos contra el sistema bancario, gestión abusiva, estafa agravada, fraude, entre otros en perjuicio de la sociedad nicaragüense y la junta directiva de esa institución bancaria.
Destacó Juárez que gracias a la información oportuna proporcionada por Sigfrido Aristóteles Esperanza Flores, quien fue contratado por autoridades del Banex inicialmente como asesor y posteriormente nombrado interinamente por la junta directiva gerente general de esa institución, fue que lograron realizar la investigación.
Expuso Juárez que en la acusación existen hallazgos contundentes como el de una operación que le causó perjuicio por más de 250 mil dólares al Banex, donde productores de plátano coludido con algunos funcionarios solicitaron crédito y luego en las inspecciones falsearon avalúos y sobreevaluarn los valores de las garantías otorgadas. Por ejemplo, una propiedad que tenía un valor de nueve mil dólares el técnico le hacía un avalúo por 96 mil dólares. En este caso el técnico está acusado.
Mencionó Juárez también, el caso que en su momento trascendió de operaciones entre funcionarios de la empresa Cosajosa- dedicada a la exportación de maní en Chinandega- y funcionarios del Banex que sin consulta liberaron las garantías de bonos otorgados como respaldo de las operaciones, «de tal manera que esa operación las pérdidas para Banex andan alrededor de un millónn 700 mil dólares».
Juárez aseguró que los implicados «maquillaban el informe» que presentaban ante la Superintendencia de Bancos y Otras Financieras (Siboif) .
De forma irresponsable pusieron en riesgo la estabilidad del sistema bancario, señaló Juárez, tras señalar: «Haber falseado los datos, haber alterado los balances, haber maquillado las cifras para vender una imagen ante el sistema financiero y ante el organismo controlador es un acto gravísimo(…) que dichosamente se pudo evitar la estampida y el golpe al sistema bancario pudiendo la Siboif intervenir y garantizarse los cuentahabientes los depósitos que tenían en ese momento», dijo Juárez.