PARÍS/ AFP
Un aire de frescura juvenil sopló el martes en París en el desfile de alta costura de Chanel para el próximo verano, que presentó una gama de vestidos de un rosado cada vez más pálido y con transparencias nacaradas en modelos recatados, con hombros cubiertos y pocos escotes.
“Se adivinan los cuerpos sin verlos”, resume la actriz Diane Kruger a la AFP, entre bambalinas.
Es una colección “bastante púdica”, reconoció Karl Lagerfeld. “Vemos ahora tanta carne expuesta que más bien uno siente deseos de refinamiento, de moderación, ¡pero este lado misterioso no impide ser resplandeciente! Hay también un misterio en la frescura”, afirma.
El modisto dijo haberse inspirado de la paleta de la pintora francesa Marie Laurencin (1883-1956), sobre todo de la época de “sus rosados y grises pálidos evanescentes, con pinceladas más apoyadas y también puntas de negro”.
Las modelos, con los cabellos recogidos en moños no muy ceñidos, llevaban cintas negras a ras del cuello atadas en lo alto de la nuca.
Para representar a la novia en el día de su boda el modisto recurrió a la ex modelo andrógina Kristen McMenamy, de 46 años, vistiéndola con una ropa donde dominaba el nácar con visos de oro, sin mangas pero con largos guantes que hacían juego.
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