PHOENIX, EEUU/ AFP
El joven Jared Lee Loughner, acusado del ataque a tiros en un mitin político en Tucson (Arizona) que dejó seis muertos y 14 heridos, se declaró no culpable ayer en una corte federal de tres cargos en su contra, informó su abogada.
La semana pasada un gran jurado federal acusó formalmente a Loughner de tres cargos por intentar matar a la congresista estadounidense Gabrielle Giffords y otros dos asistentes en el ataque ocurrido a las afueras de un supermercado en Tucson el 8 de enero.
Sentado en el banquillo con uniforme de prisionero y una ligera sonrisa, Loughner se declaró no culpable. Su abogada Judy Clarke, ex defensora del autor del atentado de Oklahoma, Timothy McVeigh, y del “Unabomber” Theodore Kaczynski, pidió al juez federal Larry A. Burns que declarara a su cliente no culpable de los tres cargos.
La próxima audiencia fue fijada para el 9 de marzo. Al final de la diligencia de ayer, Clarke palmeó en los hombros a Loughner, quien seguía sonriendo, y se sacó los lentes luego de escuchar al juez.
La abogada de Loughner fue consultada si tenía alguna objeción para que el juicio se celebre en Tucson y ella respondió negativamente, aunque no se ha tomado ninguna decisión sobre el caso.
Se espera que el estado de Arizona y autoridades locales presenten otras demandas contra el joven de 22 años, quien podría ser condenado a pena de muerte.
Jared disparó una pistola semiautomática contra el mitin político que organizó la congresista y la hirió en la cabeza. Giffords permaneció en estado crítico varios días.
Entre las seis personas que mató figuran una niña de nueve años y un juez federal de Arizona, John Roll, cuyos colegas de la corte de Phoenix fueron descalificados para llevar el caso debido al riesgo de que no se respete la imparcialidad del debido proceso.
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