Pobladores del barrio Santa Ana no soportan el actuar delictivo de las pandillas. La Prensa/ E. Rodríguez

Pleito entre pandillas hace relucir armas hechizas

Caliente estuvo la mañana de ayer en el barrio Santa Ana, ya que dos pandillas del sector norte protagonizaron una guerra campal con armas hechizas y machetes.

Caliente estuvo la mañana de ayer en el barrio Santa Ana, ya que dos pandillas del sector norte protagonizaron una guerra campal con armas hechizas y machetes.

Oficiales de la Estación Dos de la Policía Nacional acudieron al llamado de los pobladores, quienes no soportan el actuar delictivo de esos “antisociales” que disparan a diestra y siniestra, sin importarles los niños que hay en la calle.

Luis Adolfo Luna Espinoza, de 21 años, alias “El Pollo”, fue capturado por los agentes y, según información policial, el arma le fue ocupada a un adolescente de 17 años.

Familiares del joven insistieron en que éste no tenía nada que ver en el pleito y que lo único que hizo fue defender a su hermana porque fue agredida por los delincuentes.

Con diplomas en mano la madre del adolescente se presentó a la Estación Dos de Policía para alegar que su hijo es estudiante y que nunca ha estado involucrado en pandillas.

Pero las autoridades policiales dudaron de ese testimonio e iniciarán un proceso de investigación contra ambos sujetos.

VIEJAS RENCILLAS

Zeneyda Moreno es la joven que supuestamente fue agredida por “El Pollo”. Ella indicó que su esposo fue asesinado el pasado domingo por pandilleros y que ni en la vela dejaron en paz a su familia.

“Ya está muerto el hombre, que nos dejen tranquilos. Tengo miedo que me hagan daño a mí y a mis tres hijos”, expresó angustiada Moreno.

Pobladores del barrio ya no soportan el actuar delictivo en la zona y aseguraron que todos los días se dan pleitos entre pandillas que siempre dejan personas lesionadas de gravedad o fallecidas.

MADRES ENCUBRIDORAS

Varios habitantes del barrio señalaron que en reiteradas ocasiones han llegado hasta las casas de los antisociales, que en su mayoría son menores de 16 años para apelar a la autoridad de sus madres.

“Las mismas madres les guardan las armas hechizas y no les dicen nada por los alborotos que arman en las calles. Son dos pandillas la que nos quitan el sueño aquí, una se llama “Los del Rastro” y “Los del Cartel”, comentaron pobladores del sector.

Agentes del orden continuarán investigando el caso, ya que están tras la pista de otros 18 pandilleros, que en días anteriores lesionaron de gravedad al señor Leonel Martínez, de 65 años.

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