Roberto Mora/CORRESPONSAL/ ESTELÍ-. La noche del pasado viernes 21 de enero fue la última para don Carmen Iván Rodríguez Moreno, un anciano de 65 años que solía pedir caridad en las cercanías del supermercado Las Segovias, en Estelí, por lo que era muy conocido por los habitantes de esa ciudad norteña.
El señor se movilizaba de Norte a Sur en su silla de ruedas, sobre la Carretera Panamericana, cuando un vehículo, hasta el momento desconocido, lo atropelló. Don Carmen murió instantáneamente.
Según la comisionada Elvia Hidalgo, jefa de la Policía de Tránsito del departamento, la tragedia ocurrió a eso de las 8:20 de la noche, en el kilómetro 153, en la comunidad La Thomson, ubicada al norte de la ciudad de Estelí.
Los parientes de la víctima, que viven en las cercanías del supermercado, no tienen idea de qué hacía don Carmen en ese lugar; pero cuentan que él acostumbraba recorrer grandes distancias en su silla de ruedas.
Hasta el momento se cree que la causa del accidente fue una invasión de carril. No obstante, debido a que aún no se identifica al conductor involucrado, el proceso de investigación continuará abierto, señaló la comisionada.
En lo que va del año, en el departamento de Estelí se han registrado 28 accidentes, con el resultado de un muerto y un lesionado. Sin embargo, el año pasado a la fecha la Policía ya contabilizaba 49 accidentes, seis lesionados y dos muertos.
La disminución en el número de víctimas se atribuye a los diferentes planes de prevención, que el departamento de Tránsito de la Policía Nacional ha realizado en los últimos meses.
Uno de los más efectivos ha sido colocar agentes de tránsito en las principales carreteras, en especial en las fechas claves como Navidad, fin de año y feriados nacionales.
Según las personas que conocían a don Carmen, éste provenía de una familia aparentemente pudiente, hecho que fue reprochado por las autoridades policiales, quienes cuestionaron la actitud de abandono en la que tenían al anciano.
Las autoridades policiales aseguraron que si a don Carmen se le hubiera prestado un mínimo de atención, la tragedia jamás habría ocurrido, pues es insólito que un anciano de esa edad anduviera de arriba para abajo en una silla de ruedas exponiendo su vida.
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