CORRESPONSAL/CARAZO
La venerada imagen de San Sebastián cargada sobre los hombros del Cabildo Real, salió al encuentro de las imágenes de San Marcos y Santiago de Jinotepe en el tradicional Tope de los Santos realizado ayer. Centenares de feligreses esperaban con ansias el encuentro que se realiza año con año en la iglesia de Dolores.
Esta actividad atrae a miles de personas quienes al ver el encuentro de las imágenes agitan sus pañuelos con emoción; el ruido de los tambores, las cargacerradas y el bullicio de la gente hacen que el ambiente sea único.
Antes del encuentro principal, Santiago y San Marcos se topan en la entrada a Jinotepe, cerca del beneficio de café Santa Rosa, luego ambas imágenes, cargadas por los priostes, se dirigen al encuentro con San Sebastián.
El pueblo devoto tiene que caminar más de dos kilómetros para participar en el Tope. Otro atractivo de esta festividad es que las imágenes que se encuentran llevan el baile que los representa: Los Diablitos, de Jinotepe; La Vaquita, de San Marcos y El Toro Huaco, de Diriamba.
EL PAGO DE PROMESAS
Asimismo en este Tope se observa “el pago” de promesas de los creyentes, quienes acompañan a los Santo en su recorrido, otros les ponen capas o cintas en símbolo de gratitud y hay quienes ofrecen el sacrificio de rodillas (avanzar de rodillas).
El trabajo de los priostes es muy importante, ya que además de custodiar las imágenes y cargarlas durante todo el trayecto también deben cantarle el himno a su patrono, después del encuentro o tope.
Fue notable el resguardo policial, ya que además de ser una de las fiestas más populares de Carazo y por ser Diriamba uno de los municipios más grandes, este año la Policía dispuso de más de 600 agentes, sin incluir los que mandó la mayordomía a cargo del comisionado general Horacio Rocha, subdirector de la Policía Nacional.
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