LA HABANA/EFE
El anuncio de la Administración de Barack Obama de que relajará las restricciones de viajes y el envío de remesas a Cuba fue recibido con optimismo por miembros de la disidencia interna, mientras que el Gobierno de la isla aún no se ha pronunciado sobre las nuevas medidas.
Algunos medios oficiales cubanos en internet, como Cubadebate y varias web locales, difundieron la noticia, pero los dos principales diarios de circulación nacional (Granma y Juventud Rebelde) no publicaron este sábado nada del asunto en sus ediciones impresas.
Tampoco la televisión estatal, ni en el noticiero de la noche del viernes ni en el del mediodía del sábado, han transmitido reportes al respecto.
Por eso, en la calle, la mayoría de los cubanos permanecía ayer ajeno a las novedades de Washington, sobre las que el gobierno de Raúl Castro tampoco ha emitido aún opinión alguna.
Las nuevas medidas de EE.UU. hacia Cuba permiten esencialmente las visitas a la isla de estudiantes y profesores, por motivos académicos, y de grupos religiosos, así como los envíos de remesas a cubanos que no sean familiares.
El portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Elizardo Sánchez, calificó esos pasos como “muy constructivos” y dijo que “expresan la voluntad política” de Estados Unidos para avanzar en la normalización de las relaciones.
“Lamentablemente el Gobierno de Cuba continúa sin responder de manera simétrica”, indicó Sánchez, quien es escéptico ante la posibilidad de que la isla ponga fin al “anacrónico y artificial clima de guerra fría” que mantiene con Washington.
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