Especial para La Prensa
La Azul y Blanco, la misma que hace dos años empató contra El Salvador (el verdadero El Salvador) fue derrotada por una selección salvadoreña mediocre, ineficaz y poco creativa.
La dirección táctica de Enrique Llena pareció más bien la última película de terror de Hollywood o el último best seller de Stephen King. Una vez más, lo que vimos fue a la Nicaragua de Enrique Llena, una Nicaragua sin coraje, sin personalidad y sin dinámica.
Yo insisto, apoyo en su totalidad a los jugadores, que son básicamente héroes en este país. Nicaragua es la selección peor tratada en la región, a los jugadores se les entregan viáticos ridículos y la Fenifut es incapaz de conseguir uniformes adecuados para los jugadores, a pesar que nuestro flamante Presidente de Fenifut anda por el mundo, promulgando su “capacidad” de gestión de administración deportiva, es más, fuimos a Brasil no por la capacidad de Fenifut, sino por el buen corazón de un paisano que se apiada de nuestra mal tratada selección.
Critico la incapacidad de Enrique Llena para leer el encuentro y ajustarse al partido. El “entrenador” de Nicaragua realizó cambios a destiempo, fue incapaz de modificar su esquema táctico cuando era necesario, no se dio cuenta nunca de que el partido se le estaba escapando por las manos y lo peor de todo es que fue imposible para Llena inyectarle ánimo a una selección que no supo reaccionar con una situación adversa.
- DE LA TARDE, ES LA HORA SEÑALADA PARA EL JUEGO DE HOY DE NICARAGUA CONTRA PANAMÁ.
- GOLES HA PERMITIDO NICARAGUA EN LA HISTORIA DE ESTE TORNEO Y SOLAMENTE ANOTA 20.
- FUE EL MARCADOR CON EL CUAL NICARAGUA CAYÓ ANTE EL SALVADOR Y PANAMÁ VENCIÓ A BELICE.
Los panameños doblegaron 2-0 a Belice en su primer encuentro y naturalmente son favoritos para superar al equipo pinolero.
El juego inicia a las 6:00 p.m. en el Estadio Rommel Fernández, de Ciudad Panamá.
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El planteamiento inicial fue interesante, no hay que dudarlo, con la única excepción de la inclusión de Norman Solón Eugarrios que debió de haberse ido expulsado desde el minuto 4’ en una entrada grotesca y mal intencionada.
Es verdad, Nicaragua presionó y tuvo control del primer tiempo, al 13’ con la excelente jugada preparada y disparo de Samuel Wilson, al 15’ disparo de larga distancia de Milton Bustos, al 21’ disparo de Juan Barrera, al 39’ con Rudel y Axel Villanueva.
Aún con todas esas llegadas, Nicaragua no pudo concretar, porque a esta selección le falta personalidad, le falta coraje, es decir, todo lo que le falta a Enrique Llena, fue un técnico frívolo e inútil, lo dejó demostrado.
Llegó el segundo tiempo y El Salvador fue otro, cambió, se dio cuenta que su rival no tenía pegada, se dio cuenta que enfrente tenía a un técnico que no sabe adaptarse a “no jugar a como juega el Barcelona”.
Se decidió entonces El Salvador a jugar y a los 46’ falta clarísima de David Solórzano en el área y penal. Menos mal que hoy tuvimos a un octópodo gigante bajo los tres palos que hizo el partido de su vida y como los más grandes atajó el penal, sin embargo, fue en ese momento que el partido se le fue de las manos al maniquí que tenemos de entrenador.
No nos recuperamos nunca y todo fue un vendaval, empezó el terror y las brutalidades de Llena. Cuando nos vimos superados por El Salvador, debimos modificar el esquema táctico, debimos utilizar más las bandas y presionar, buscar controlar el balón y no dejar que los salvadoreños nos quitaran la iniciativa, pero como en nuestro banquillo esa palabra no ha sido incluida en el diccionario, nos relajamos y quisimos fajarnos con un equipo que, a todas luces, fue superior.
Dirá ahora la Fenifut que hemos avanzado, pero de avance no ha habido nada. Luego del penal, al 61’ nueva atajada impresionante de Denis Espinoza en disparo de Rafael Burgos, al 68’ otra del “Pulpo”, al 70’ gol de Jaime Alas en un error defensivo incongruente y no entendible, Eliuth Zeledón debió de reventar un balón, pero como jugamos a parecernos al Barcelona, quisimos salir tocando, la conclusión: gol. Nuevo error en entrega y marcación y gol al 75’ en los botines de Rafael Burgos.
Nicaragua no se miraba bien, necesitaba velocidad, pero parece que Llena aún no se daba cuenta de lo que pasaba. Con un marcador adverso y la necesidad de remontar, retira a Samuel Wilson para darle entrada a Wilber Sánchez, pero ya había poco que hacer, debió de haber retirado a Eugarrios y darle mayor flexibilidad al mediocampo, soltar más a Samuel y poner una dupleta adelante con Wilber y Rudel, pero no, jugó a que no lo golearan, a pesar de haber alardeado de “no saber jugar a eso”.
Final del partido, se abrió y cerró el telón tres veces, los mismos actores y el mismo guión. ¿Cómo se llama la obra? “El tenebroso desastre de Enrique Llena”.
Ojalá y don Enrique se haya marchado a Panamá con todas sus posesiones, de esa manera, no se verá forzado a regresar a Nicaragua.
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