La tranquilidad con que labora el personal de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Panificadores, ubicada en el barrio San Judas, fue afectada ayer por la violenta incursión de dos desconocidos armados que entraron y propinaron dos balazos al vigilante.
El hecho ocurrió de donde fue Telcor una cuadra abajo y una al lago, donde Luis Mauricio Espinosa, de 38 años, tenía un año de trabajar como guarda de seguridad privado en el local a donde llegaba diario desde su domicilio en Ciudad Sandino, barrio Bello Amanecer.
Sorprendidos y apesarados dijeron sentirse varios de los compañeros de trabajo de Espinosa mientras observaban en la sala el charco de sangre donde quedaron las gafas de la víctima, la funda de la pistola que se le llevaron y a pocas varas un casquillo del arma que detonaron los delincuentes.
La Policía de la Tercera Delegación, la subdelegación e inteligencia de la Policía investigaban en el lugar segundos después que el lesionado fue trasladado al hospital Lenín Fonseca y le acompañaba una de las funcionarias del área de contabilidad.
Preliminarmente la Policía se informó en el lugar que dos sujetos entraron al local y de inmediato se dirigieron al vigilante preguntándole otra identidad y éste al resistirse fue impactado de bala en la nuca y en la espalda.
Según el informe preliminar, los sujetos salieron corriendo y abordaron media cuadra al Sur un carro que los estaba esperando.
Un policía de civil, del complejo Ajax Delgado, que pasaba en una moto, al observar que dispararon al aire los persiguió pero lo despistaron.
Dijo que miró dentro del vehículo a dos muchachos y un tercero ya macizo.
La Policía encontró cerca del cementerio de dicho barrio una camiseta roja que supuestamente botó uno de los delincuentes. Los vecinos del local se mostraron asustados, pero hubo bastantes habitantes que colaboraron con la Policía brindando algunos detalles del vehículo.
La Policía cuenta con el número de matrícula del vehículo pero no lo proporcionó para no entorpecer las investigaciones, pero se espera que en cualquier momento localicen el vehículo y a los autores del hecho.
Una hora después del hecho llegó desesperada al local la madre del lesionado acompañada de otra hija, quien angustiada llegó a conocer qué le había pasado a su hijo, pues unas vecinas le indicaron que había una desgracia en el centro de trabajo de él pero no le dieron detalles.
En el lugar autoridades de la cooperativa le entregaron la mochilla del afectado y la apoyaron para llevarla al hospital y conocer la situación de su vástago.
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