A mi amigo educador , doctor Ernesto Medina
Varios maestros y conocedores de la educación hemos escrito sobre la educación que debiéramos tener. Quiero ratificar algunos conceptos.
(El espacio es mi enemigo en este tema. Es la técnica del Cuento Corto).
La educación no es algo neutro; no nace de una buena, o mala intención. Mi experiencia en varios países me señala que:
—Debe haber, antes que nada, una decisión política de hacer de la educación el pilar fundamental del desarrollo. Estudié y viví parte de la experiencia, entre otras, de la recuperación de Irlanda y su milagro de desarrollo. La decisión política es indispensable. No podemos entrar al baile del desarrollo con un Cuarto Grado de Tasa Nacional de Escolaridad. Nuestros niveles de inversión en educación señalan que, el Costo Efectividad (CE) del Sistema Educativo es de menos de 1,000 dólares per cápita. Aquí cerca, Chile presenta 39,000 dólares Suiza 70,000 dólares. Ni se me ocurre pensar en las inversiones y el CE de la India y China en su Capítulo de Educación para Genios. (En el mundo se calcula que hay un niño con calidades excepcionales por cada 8,000 habitantes adultos. Nosotros tenemos, seguro, casi 700 genios —no buenos alumnos, como se confunde— ).
—La decisión política lleva a tener un Plan Nacional de Desarrollo (PND) que, elaborado en verdadero y sincero consenso, determina las líneas fundamentales del desarrollo nacional. Y, para alcanzar las metas y pretensiones de esas líneas, aparece la necesidad del Plan Nacional de Educación (PNE). Este PNE, como el PND, deben ser productos del consenso y trascender, incluso, a uno, o más gobiernos porque es precisamente consenso. Un verdadero PNE no es producto de la inspiración de un buen técnico que llega a ministro. En 1990 Irlanda elaboró su PND a 15 años. Han pasado gobiernos de diferente olor y color político y el plan sigue vigente: Claro, con algunas variantes que las marca el mismo proceso de consenso. Resultado: en 1990 Nicaragua e Irlanda teníamos casi el mismo PIB per cápita. Hoy, nosotros seguimos cerca de 900 dólares y ellos están en 35,000 dólares.
¿Quién es el culpable? ¿Los gobiernos “neoliberales”? ¿Daniel Ortega? No. Somos todos porque no usamos nuestro capital intelectual nacional. No nos hemos dado cuenta que tenemos inteligencia, aun sin tener escolaridad. Lea esto, usted de la calle. Usted es tan, o más inteligente que Arnoldo o Daniel o
Si no hay Plan Nacional de Desarrollo, los Planes de Educación que se formulen están en el aire. En una ocasión lo mencioné: aún cuando no era hincha del Gobierno del ingeniero Bolaños, había un PND que, con sus imperfecciones y todo, fue el resultado de una consulta; de ahí salió un PNE dirigido por el doctor De Franco, que mostraba tres líneas básicas de desarrollo de la educación. Había un norte, bueno, o medio bueno, pero era un faro que enseñaba para dónde ir y por qué En algunas ocasiones tuve la oportunidad de señalar algunas debilidades y, con respeto, se las señalé al doctor De Franco, hombre inteligente que, en vez de arrecharse conmigo, me llamó y me dijo: ¡Ajá!… Estás criticando ¡Al ladrón las llaves! Lástima que lo enviaron a otro cargo.
—Mi tercer punto es la participación de la educación en el PIB. Mi apreciable amigo el doctor Ernesto Medina expresa la necesidad de lograr el 7 por ciento, que, dicho sea de paso, parece ser el “consenso”. Con todo respeto para él y para varios de mis colegas: el 7 por ciento no es suficiente. Eso no da ni para hacer “justificada” justicia al salario de los maestros. Debe ser, no menos, del 10 por ciento sostenido durante 7 años.
El problema no es de dónde salen los fondos, sino decisión política Fondos ha habido hasta para robar y malgastar Volvemos al inicio Es necesario que Daniel crea en la educación.
¿Cómo te convenzo Daniel?
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