Brasil vive una de las peores tragedias de su historia con la muerte de más de 400 personas por las lluvias.LA PRENSA/AP/FELIPE DANA

Suben a 442 muertos por lluvias en Brasil

El saldo de víctimas de los deslizamientos de tierra y agua ocurridos en la turística región de montaña al norte de Río de Janeiro ascendió ayer a al menos 442 muertos, según el último balance provisional de la que se considera una de las peores catástrofes ocurridas en Brasil.

TERESÓPOLIS/AFP

El saldo de víctimas de los deslizamientos de tierra y agua ocurridos en la turística región de montaña al norte de Río de Janeiro ascendió ayer a al menos 442 muertos, según el último balance provisional de la que se considera una de las peores catástrofes ocurridas en Brasil.

La presidenta Dilma Rousseff sobrevoló el área devastada y recorrió a pie varias calles de Nova Friburgo, una de las localidades más castigadas por la tragedia, donde prometió “acciones firmes de gobierno”. “Es un momento muy dramático. Las escenas son muy fuertes”, dijo.

En Nova Friburgo, una ciudad industrial y agrícola 140 km al norte de Río de Janeiro que amaneció incomunicada, al menos 201 personas murieron, informaron los servicios municipales.

En la turística Teresópolis, unos 100 km al norte de Río, 185 personas perdieron la vida, y en la vecina Petrópolis, una ciudad imperial, fueron 39, según las alcaldías. A esas ciudades se sumó Sumidouro, donde fueron reportados 17 fallecidos.

Una situación esperanzadora en medio de la desolación fue el rescate con vida de un bebé de seis meses, que pasó 15 horas semi sepultado por el lodo, protegido por los brazos de su padre. El rescate del pequeño Nicolás duró cuatro horas. El padre fue rescatado poco después.

El saldo de fallecidos aumentaba hora a hora a medida que los servicios de socorro llegaban a las zonas más remotas.

Las escenas de destrucción se suman a las de desolación de quienes buscan a sus familiares. Centros de acogida, morgues y servicios de primeros auxilios eran improvisados en numerosos lugares de los municipios afectados donde se estima que más de 6,000 personas tuvieron que abandonar sus casas.

“No tienen noción de lo duro que es ver llegar tantos cuerpos de niños… es horrible”, dijo un efectivo de los bomberos en Teresópolis.

El vicegobernador de Río, Luiz Fernando Pezão, exhortó a la población a salir de las zonas de riesgo, ya que están previstas más lluvias.

Los derrumbes fueron propiciados por una excepcional lluvia la madrugada del miércoles, y agravada por una urbanización irresponsable en muchas áreas de riesgo, permitida por las autoridades locales.

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