Por Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
La pacifista Costa Rica analiza reconsiderar esta tradición, al creer que es hora de armar tropas especiales de seguridad que incluyan helicópteros artillados para vigilar sus fronteras ante una eventual invasión (léase de Nicaragua) y de paso, luchar contra el narcotráfico. Así lo ha planteado el canciller René Castro en radios de Holanda y San José.
A raíz del conflicto con Nicaragua y a punto de finalizar las audiencias en la Corte Internacional de Justicia, Castro declaró a radio Nederland que es hora de armar en su país fuerzas de seguridad que aunque no se llamen ejército, pueda realizar eventuales confrontaciones de defensa con militares extranjeros.
«Calculamos aproximadamente tres años necesarios para contar con los recursos suficientes y proceder a la creación de un cuerpo semejante (…) El ser pacifistas está en el alma costarricense, pero fuerzas externas nos están obligando a considerar posturas históricas nuestras», dijo Castro a radio Nederland.
La mandataria Chinchilla adelantó que pedirá un presupuesto especial para crear una policía de frontera, cobrando un impuesto anual a las sociedades anónimas, así como captar más recursos mediante una reforma fiscal para invertirlo en seguridad.
«Costa Rica dejó de invertir en la modernización de sus fuerzas. No tenemos un solo helicóptero artillado y que pueda ayudar a la movilización de la Policía, ni para una confrontación», declaró el «pacifista» canciller tico.
Castro dejó entrever que su país debe invertir en militarismo entre el 2 y 4 porciento del PIB para actualizar sus tropas, tal y como lo hacen algunos países de América Latina.
«Los tiempos modernos obligan a modernizar una policía de fronteras que por supuesto esta debe ser civil, pero que tiene que tener equipamientos, calidad profesional, por ejemplo la posibilidad de movilizarse en helicópteros o en lanchas porque estamos poniendo en riesgo cosas muy valiosas», declaró posteriormente Castro a Radio Monumental.
El canciller supone que una policía de fronteras es diferente a la de un ejército, por este último defiende y ataca, mientras que la primera, «solo defienden».