Por Mario Moncada
La prensa costarricense informó hoy que los oficiales de la Fuerza Pública que el Gobierno de Costa Rica desplazó a la frontera con Nicaragua, poco después del inicio de las labores del dragado del Río San Juan, se enfermaron «por la tensión que se vivía en ese entonces».
El 18 de octubre Nicaragua inició la limpieza del San Juan, con la draga Soberanía I, para facilitar la navegación y recuperar su caudal, bajo la dirección del ex guerrillero Edén Pastora. El 22 de octubre la presidenta de Costa Rica, Laura Chincilla, movilizó alrededor de 150 policías costarricenses con armas de guerra y otros pertrechos hacia la frontera.
«Los oficiales de la Fuerza Pública que fueron instalados en la Isla Calero, Limón, durante el conflicto con Nicaragua sufrieron diarrea por la tensión que se vivía en ese entonces, además de un profundo miedo de verse en una batalla contra soldados del ejército nicaragüense», asegura el Diario Extra, de San José.
La Isla Calero es un territorio ubicado en el caribe costarricense, en la provincia de Limón, que en parte limita con el Río San Juan. La soberanía de Costa Rica sobre la citada isla, Nicaragua nunca la ha cuestionado.
El Diario Extra indica que la base de operaciones de la delegación tica se concentró en Barra del Colorado, parte de la Isla Calero, desde el inicio del conflicto, «cuando 30 uniformados aproximadamente estuvieron en la isla instalando la bandera tricolor y resguardando la no invasión a Tiquicia».
El periódico costarricense informó en su edición de hoy que «el encargado del grupo pidió a la viceministra (de Seguridad) Flora María Calvo un médico y un psicólogo para solucionar los problemas de los policías, sin embargo la funcionaria al parecer dijo que no mandaría a los profesionales».
El Diario Extra añade que «habló del tema con el ministro de Seguridad, José María Tijerino, quien confirmó que efectivamente hubo una queja de un jefe policial sobre la difícil situación que pasaron los oficiales en Isla Calero.