Como “muy malas señales” para el país consideró la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) los acontecimientos registrados durante el fin de semana en la Asamblea Nacional, donde se reeligió en votación en combo, y no uno a uno, casi en su totalidad a la Junta Directiva.
En esta percepción incluyó también la no presentación ayer del informe anual, por parte del presidente Daniel Ortega, ante la Asamblea Nacional, como manda la Constitución Política, sino ante un grupo de sus seguidores.
Para Núñez, al no programar la Asamblea Nacional una sesión solemne, “se ha convertido en cómplice del atropello a la Constitución”.
El artículo 138 de la Constitución indica que la Asamblea Nacional tiene la responsabilidad de recibir el informe del Presidente o, por delegación, del Vicepresidente de la República.
Y aunque no establece fecha, ya existen antecedentes de que se hace el 10 de enero. Pero la Asamblea Nacional no citó a sesión solemne, lo que a criterio de Núñez incumple con lo establecido en el inciso 16 del artículo 138 de la Constitución.
“Los diputados se han convertido en cómplices de ese atropello a la Constitución y es vergonzoso cómo se dejan irrespetar la investidura que el pueblo les dio en las elecciones pasadas (de noviembre de 2007)”, criticó Núñez.
“Aquí estamos en un país donde un poder autoritario, un presidente antidemocrático, está consolidando sus poderes que ya se están volviendo omnímodos”, dijo Núñez.
Destacó que la diputada Miriam Argüello, quien el domingo asumió por momentos la presidencia de la Junta Directiva de Edad del Parlamento, mostró una “posición muy digna”, cuando dejó el cargo al no respetarse la elección uno a uno de los nuevos miembros de la directiva parlamentaria.
El diputado sandinista Edwin Castro presentó una moción para elegir en combo a los candidatos a la Junta Directiva, con lo cual violó los procedimientos establecidos en las leyes.
“Ellos están buscando cómo cerrar espacios a la verdadera oposición”, indicó Núñez.
Valoró que con esto lo que se visualiza es que, para las elecciones generales de noviembre próximo, harán cualquier maniobra para evitar que participen en los comicios el Movimiento Vamos con Eduardo y el Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), que no tienen personería jurídica, aunque sea en alianzas con algún partido.
“El reto que tiene la gente que piensa democráticamente es buscar cómo llegar a la mente y a la conciencia de la gente (la población) para que despierte”, consideró la presidenta del Cenidh.
“Aquí no hay más que buscar cómo desarrollar una resistencia activa”, que es un derecho legal establecido en las normas internacionales de derechos humanos, si se hace en el marco de la no violencia, sostuvo.
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