MÉXICO/AFP
El pulso entre jerarcas católicos y la izquierda mexicana, alimentado por leyes sobre el matrimonio homosexual y el aborto en la capital, escaló otro peldaño después de que la Iglesia comparara al gobierno del alcalde Marcelo Ebrard, figura presidencial para 2012, con los “talibanes”.
En la primera edición de este año, el periódico “Desde la Fe” de la arquidiócesis de México acusó al gobierno de Ebrard de intolerancia y de evadir el debate en torno a las leyes que permiten el aborto y los matrimonios del mismo sexo en la megaurbe. Rápidamente, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de Ebrard acusó a la jerarquía católica de indebida participación en política y advirtió que se trata de una maniobra para bloquear una eventual candidatura presidencial suya.
Para algunos líderes del PRD, la iglesia promueve el más grave enfrentamiento con tintes políticos desde la ‘guerra Cristera’, que en la tercera década del siglo XX enfrentó a guerrillas católicas con el gobierno.
Con un 70 por ciento de católicos, de los 112 millones de habitantes, la influencia de la iglesia en México es notoria aunque menor que en otros países de América Latina. Su prestigio se vio afectado por escándalos de pederastia del año pasado.
El catolicismo enfrenta además el aumento de cultos populares, como la ‘Santa Muerte’ —una iglesia paralela que trata a la muerte como si fuese una figura más del santoral— y del ‘santo ladrón’ Jesús Malverde, cuyos santuarios abundan en los estados más afectados por el narcotráfico.
En alianza con el conservador Partido Acción Nacional (PAN) del presidente Felipe Calderón, la jerarquía católica denunció además la constitucionalidad del matrimonio homosexual, que entró en vigor en marzo. El portavoz de la arquidiócesis de México, Hugo Valdemar, cree que se ha exagerado la reacción ante el mensaje del periódico católico. “La iglesia no tiene la menor intención de iniciar una campaña contra ningún candidato”, aseguró.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A