Padre y activistas abordarán tren

El sacerdote católico Alejandro Solalinde y la activista Elvira Arellano, junto con otros representantes de la sociedad civil mexicana, abordarán el tren que usan los inmigrantes centroamericanos en su recorrido por México para encabezar una protesta, informaron los organizadores.

MÉXICO/EFE

El sacerdote católico Alejandro Solalinde y la activista Elvira Arellano, junto con otros representantes de la sociedad civil mexicana, abordarán el tren que usan los inmigrantes centroamericanos en su recorrido por México para encabezar una protesta, informaron los organizadores.

La marcha denominada “Paso a paso hacia la paz” comenzará el viernes en Arriaga (Chiapas, sur de México), donde inicia el recorrido de un tren de carga al que se suben los indocumentados, y concluirá en Chahuites (Oaxaca), lugar donde presuntamente el crimen organizado secuestró en diciembre pasado a medio centenar de centroamericanos.

El sábado los manifestantes realizarán en Chahuites una concentración en la estación del ferrocarril, según anunciaron en un comunicado organizaciones como Familia Latina Unida Sin Fronteras y Albergue Hermanos en el Camino, que dirigen respectivamente Arellano y Solalinde.

“Hoy en día, Chahuites se ha convertido en la ejemplificación reiterada de la injusticia contra nuestros hermanos del sur (Centroamérica). No por su población, sino por la indiferencia de las autoridades políticas y eclesiásticas”, señala el comunicado.

Además acusan de ineficaces al Instituto Nacional de Migración (INM), a la Policía federal y el Ejército mexicano frente a las acciones delictivas de la banda criminal de Los Zetas, de las pandillas de los Maras y delincuentes de la región que actúan contra los inmigrantes.

Aseguraron que “entre los asistentes que abordan el tren se encuentran defensores de derechos humanos como el padre Alejandro Solalinde (…) Elvira Arellano y Rubén Figueroa”.

“No podemos ser candil de la calle y oscuridad de la casa, cuando acá en el sur las violaciones hacia nuestros hermanos migrantes es de todos los días”, dijo por su parte Elvira Arellano, quien se convirtió en un símbolo de los indocumentados después de que en 2007 fue expulsada de Estados Unidos, tras haber permanecido un año en el interior de una iglesia en Chicago.

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