Adolfo Miranda Sáenz

El mensaje del Arzobispo para el 2011

En la homilía del primero de enero el Arzobispo de Managua y Presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Leopoldo Brenes Solórzano, haciendo referencia al mensaje de paz para el mundo que horas antes dirigiera Benedicto XVI, así como a las reflexiones que ha hecho la Conferencia Episcopal, hizo un llamado a los católicos y personas de buena voluntad para que trabajemos en hacer realidad que el 2011 sea un año de paz en Nicaragua.

No escaparon al Arzobispo las dificultades que en un año electoral pudieran encontrarse para lograr ese objetivo, por lo que en forma clara nos llamó a no caer en la tentación de la violencia, pues en una campaña electoral los ánimos pueden exaltarse de uno u otro lado. Por eso ha sido muy oportuna su exhortación a realizar una campaña que se base en presentar los programas que se propone realizar cada candidato o partido en caso de ganar las elecciones. “Los programas que beneficien al pueblo”, ha dicho textualmente el Arzobispo, pues eso es lo que debe motivar al ciudadano al momento de decidir por quién votar, según en conciencia discierna quién beneficiaría más al país.

En la voz de monseñor Brenes la Iglesia invita a todos los políticos a no hacer una campaña electoral negativa y violenta, ni levantando la mano para agredir físicamente al que sostiene una posición diferente, ni levantando la voz para lanzar insultos y descalificaciones al adversario. Al contrario, hacer una campaña propositiva, cívica, lo cual implica presentar planes de gobierno, ofertas creíbles, realizables, explicando cómo y cuándo se realizarían esas promesas, cómo se irían a financiar y de qué manera beneficiarían al pueblo; dirigiendo su propaganda a difundir por qué su programa sería el mejor.

El Arzobispo ha dejado muy claro que la Iglesia católica no busca el poder político y por consiguiente no debe verse como un partido ni cumpliendo tareas propias de los partidos y los políticos, tampoco condenando ni respaldando a nadie en particular. De esa manera su palabra orientadora tiene mayor fortaleza, credibilidad y respeto entre los ciudadanos nicaragüenses. Monseñor Brenes lo ha dicho bien claro y nos ha recordado que en esta forma la Iglesia continuará en libertad brindando su palabra orientadora pastoralmente.

En la homilía nos recordó también que este año es el primero de tres en preparación al Centenario de la Creación de la Provincia Eclesiástica de Nicaragua y de la Arquidiócesis de Managua. Un año especial para escuchar a Dios a través de su Santa Palabra, por lo que debemos proponernos leerla diario en nuestros hogares teniendo como meta leer toda la Biblia en el 2011.

Monseñor Brenes hizo un llamado especial a la oración por la paz de Nicaragua. Para los creyentes la oración es fundamental, y si acaso algunos no creyentes lo consideraran inútil es bueno reflexionar que además del diálogo hombre-Dios, que jamás es estéril, el simple hecho de que millones de personas estemos orando constantemente por la paz, aleja de las mentes los pensamientos violentos y crea las condiciones propicias para que la paz sea una realidad.

El mensaje del señor Arzobispo de Managua fue sencillo pero elocuente, moderado, pastoral, lleno del amor de un pastor preocupado por su grey, por el progreso y por el bienestar de los nicaragüenses.

Sin duda que es un aporte invaluable que nos ilumina el camino y por sí mismo contribuye a que vivamos el 2011 como un año electoral con civismo y tolerancia; y que al mismo tiempo sea un año de auténtica paz.

El autor es abogado y periodista.

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