GUATEMALA /AP
El número de fallecidos como consecuencia de un ataque incendiario contra un autobús se elevó este martes a seis, luego de que dos pacientes con heridas sufridas en el hecho murieron.
El vocero de la policía Donald González calificó el incidente como «un ataque incendiario» provocado por «una persona (que) dejó la bomba en el autobús y la activaron con un celular».
En la víspera, los cuerpos de socorro habían reportado erróneamente cinco muertes, cuando en realidad eran cuatro decesos, explicó la vocera del hospital Roosevelt, Berania López.
Entre los heridos que están siendo atendidos en el hospital, hay un niño de tres años quien permanece grave, dijo López.
«Ya tenemos posibles evidencias como producto de los allanamientos de este martes», dijo González.
Las fuerzas de seguridad registraron viviendas en populosos barrios del oeste de la capital en busca de una mujer que habría dejado la bomba en el transporte y de quien hicieron un retrato con las declaraciones de testigos.
El ataque, que las autoridades aun no han atribuido a algún grupo en particular, ocurrió en una de las más transitadas vías de la ciudad, que comunica el centro de la ciudad con la periferia noroeste.
Los empresarios de autobuses de la zona se han quejado durante años de los ataques, primero contra los conductores y luego contra los pasajeros, cometidos por pandillas que les extorsionan.