La Iglesia católica mantiene su cruzada en pos de que este año, marcado por las elecciones presidenciales, las mismas sean llevadas de manera pacífica por las distintas fuerzas políticas, principalmente aquellas que ejercen el poder.
Primero fue el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano, quien en la misa de Año Nuevo hizo un llamado a la población nicaragüense a que no sólo reflexione en la escogencia de las futuras autoridades, sino que además evite aquellos actos de violencia.
Ayer en la misa dominical, fue el Obispo Auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, quien hizo un llamado para que en el 2011 se tenga en el corazón de cada cristiano la palabra de Dios para construir una ciudadanía con conciencia crítica y firme para escoger a sus autoridades.
“En este año electoral en Nicaragua no olvidemos los cristianos las consecuencias tan serias, tan importantes que tiene nuestra fe, la palabra hecha carne. Usemos nuestra palabra para el bien, para crear relación, para provocar tolerancia y cercanía. Usemos nuestra palabra para defender la dignidad humana y para proclamar la libertad de todo ser humano”, expresó el obispo Báez durante su homilía en la catedral de Managua.
“Utilicemos nuestra palabra para hacer el bien a los que más sufren, para defender a los pobres y excluidos de nuestra sociedad y veamos en cada ser humano una pequeña chispa de ese fuego eterno que quiso hacerse en cada uno de nosotros Jesús de Nazaret, el hijo de Dios”, añadió el alto prelado de la Iglesia católica de Nicaragua.
El proceso electoral 2011 se ha visto envuelto en una sombra de incertidumbre debido a la desconfianza en el Consejo Supremo Electoral (CSE), dirigido por Roberto Rivas Reyes, un protegido del Cardenal Miguel Obando y Bravo.
Rivas Reyes, en complicidad con los demás magistrados de ese Poder del Estado, fraguó un fraude electoral en las pasadas elecciones municipales para favorecer al gobernante Frente Sandinista.
El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) fue uno de los afectados por el fraude electoral, terminó aceptando todas las irregularidades en aras del pacto político que mantiene su líder Arnoldo Alemán con el Frente Sandinista. Alemán ahora reniega de este pacto político en un desesperado intento por sumar votos de cara a los comicios de este año.
GOBIERNO ES EL PRIMERO QUE DEBE ESCUCHAR
El obispo Báez, al ser consultado después de la misa de ayer, insistió en que el primero que debe atender el llamado de paz y reflexión por la Iglesia católica es el Gobierno Central.
“Estamos claros que este llamado hecho por Monseñor Leopoldo Brenes y la Conferencia Episcopal en su conjunto es deber de todos los nicaragüenses. Pero en primer lugar el que debe escuchar es el Gobierno, que es la cabeza, es la primera instancia que tiene que velar porque se respete la institucionalidad, la paz y la democracia en el país”, respondió.
Báez y la Conferencia Episcopal de Nicaragua han señalado que otro de los factores que enturbia el proceso electoral es la persistencia del presidente Daniel Ortega en ser nuevamente candidato por su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), pese a que lo prohíbe la Constitución Política.
Báez reiteró que los llamados de los obispos buscan llegar a las mentes y corazones de todos los nicaragüenses, sin distinción política alguna.
“Estos planteamientos son una exhortación que vale para todo el pueblo de Nicaragua. El utilizar la palabra (de Dios) no para excluir, no para eliminar, no para combatir, son exhortaciones evangélicas a toda la clase política y a todos los nicaragüenses porque este año todos vamos a estar involucrados”, mencionó primeramente.
“Éste tiene que ser un año de entendimiento, un año de altura donde no sea un año en que nos combatamos mutuamente. Como decía Monseñor Brenes en su homilía, esperemos en estas elecciones presentaciones de proyectos, ojalá inteligibles para que la gente los pueda comprender, porque éste es un pueblo que sabe discernir, que sabe elegir, que no es ciego, que sabe a quién debe elegir, a quien darle su voto”, insistió el alto prelado.

OPORTUNIDAD EN AÑO ELECTORAL
Báez comentó que el año electoral tiene que ser visto como tiempo para sentar las bases de una mejor sociedad nicaragüense, lo cual se puede lograr sin necesidad que se dé un cambio de autoridades. Pero esto es algo que debe decidir enteramente el pueblo por medio del voto.
“Un proceso electoral en el país es la oportunidad no sólo de cambiar autoridades. En una democracia también es una oportunidad para mejorar, para purificar las instituciones, para mejorar los proyectos políticos para que el pueblo pueda, de alguna manera, ya sea confirmar las autoridades y el proceso que se lleva, o para sustituirlas por otras”, expuso inicialmente.
“Se tiene que entender que las elecciones son un ejercicio democrático sobre el cual el pueblo tiene que entender que van a elegir a autoridades, a políticos que son servidores del pueblo y las elecciones son un momento para ejercer la democracia, para dejar claro cuál es la voluntad del pueblo”, agregó.
LLAMADO AL VOTO CRÍTICO
El obispo Báez insistió en que este proceso electoral debe llevar a los ciudadanos a reflexionar con fe y pensamiento crítico sobre los proyectos que sean presentados por los candidatos.
Esto porque, según el jerarca de la Iglesia católica, debe desterrarse complemente de la cultura política de los ciudadanos el concepto del “voto al caudillo”.
“El proceso electoral requiere que haya mucha inteligencia de parte de la gente. No es por regalitos, o porque me cae bien, o porque mi familia siempre ha sido de este partido que yo voy a votar. Ahora en Nicaragua es cuando más necesitamos ese voto inteligente, ese voto crítico, ese voto de discernimiento porque es el momento para mejorar la situación del país, ya sea confirmando el sistema que ya está o sustituirlo por algo mejor”, insistió el obispo Báez.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,3 A
