Algunos vendedores de pólvora desmontaban ayer sus puestos mientras otros permanecerán hasta el 7 de enero. La Prensa/Uriel Molina

Buena venta

Satisfechos. Así se mostraron los vendedores de pólvora que se apostaron en diversos puntos de Managua, pues las ventas fueron mejor de lo que esperaban.

Satisfechos. Así se mostraron los vendedores de pólvora que se apostaron en diversos puntos de Managua, pues las ventas fueron mejor de lo que esperaban.

Algunos ayer por la mañana comenzaron a desmontar los tramos de venta de pólvora, asegurando que con el fin de año se acaba la búsqueda de la misma, mientras otros opinaron que permanecerán en los lugares hasta el próximo 7 de enero.

Los permisos otorgados por la Alcaldía de Managua les autorizan a permanecer en las áreas verdes hasta el 10 de enero, pero ellos aseguran que con el Día de Reyes se concluye la buena venta.

“Gracias a Dios nos fue bien, gracias a la ayuda recibida y a que la gente nos buscó porque sabían que nos quemamos iniciando la temporada”, afirmó el señor Mario Ramón López Rojas, oriundo de Matiguás, quien desde hace 18 años dedica esta temporada para la comercialización de pólvora.

LOS MÁS BUSCADOS

Otros como Liseth Ordeñana comentaron que lo más vendido en este fin de año fue la pólvora de luces y no de impacto como bombas, cohetes y morteros, que son los que se venden más en las celebraciones marianas.

“Hubo mucha venta de luces, que es pólvora china y cargas cerradas que vienen de Honduras, los productos nacionales que son la pólvora de impacto tuvo menos demanda, es una lástima pero gracias a Dios no nos podemos quejar”, aseguró Ordeñana.

SUSTO DE ÚLTIMA HORA

Los vendedores de pólvora se mostraron agradecidos por la presencia de unidades bomberiles que se apostaron en las zonas cercanas a sus ventas antes de la medianoche del 31 de diciembre previendo cualquier chispa.

El único evento que quedó en amenaza de incendio fue el ocurrido en el tramo tres frente al Ministerio del Trabajo.

“Una batería de luces no estaba sostenida por nada y se fue de lado, así que todo vino a pegar aquí, pero estábamos atentos y los bomberos también y todo quedó en el susto”, dijo el dueño del puesto, Dalí Cisneros.

La pólvora que no fue vendida durante estas fiestas pasa a las bodegas de los proveedores, quienes son los únicos autorizados para guardarla.

“Al menos pagamos los préstamos y parte de nuestra ganancia se irá a guardar a las bodegas como corresponde hasta el otro año”, concluyó Cisneros.

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