Eran las seis y media de la tarde del martes cuando el joven Álvaro Antonio Romero Astorga, de 23 años, en compañía de dos amigos, observaba una actividad religiosa cerca de su casa, sin imaginar lo que le sucedería minutos después.
Dos sujetos desconocidos a bordo de una motocicleta pasaron frente a su casa, y el hombre que iba en la parte trasera de la moto le propinó un balazo a Romero en la parte baja de la espalda.
Los tipos se dieron inmediatamente a la fuga y en cuestión de segundos el herido caía al suelo. Familiares lo trasladaron rápidamente al Hospital Bautista, donde fue intervenido quirúrgicamente, pero horas después los médicos le daban la mala noticia a sus padres: el joven había fallecido.
Los hechos ocurrieron al finalizar la tarde del martes, en el barrio Francisco Meza, propiamente de donde fue la radio Ondas de Luz media cuadra abajo.
Los familiares desconocen por qué le dispararon al muchacho, sobre todo porque era un joven que no se metía con nadie.
Según Álvaro Romero Castillo, padre de la víctima, el joven se había graduado de arquitecto en la Universidad Nacional de Ingeniería y trabajaba de manera independiente, haciendo pequeñas consultorías para empresas.
“No tenía enemigos, ni problemas con nadie, era un muchacho sano”, expresó el padre.
DE OFICIO
El teniente Fabricio Muñoz, jefe de Información y Análisis de la delegación Cuatro de Policía, manifestó que el caso se está llevando de oficio, ya que los familiares del fallecido se opusieron a interponer la formal denuncia mediante un acta.
Hecho que Álvaro Romero negó, pues él a lo que se opuso fue al trasladado del cuerpo de su hijo al Instituto de Medicina Legal (IML), porque ya se conocían las causas de la muerte, razón por la cual oficiales que atendían el caso le dijeron que firmara un acta desistiendo de las demás diligencias.
“No queríamos seguir exponiendo el cuerpo de mi hijo a que fuera maltratado, no era bueno para la familia estar esperando los restos, por eso desistimos que fuera remitido a Medicina Legal”, señaló Romero.
OTRA MUERTE
En el mismo barrio Francisco Meza, casi a la misma hora, otra persona quedó sin vida cuando en un conflicto de grupos juveniles se le propinó un balazo a un joven.
Los hechos se registraron del Colegio Cristo Rey dos cuadras al Oeste, en plena vía pública.
Esta vez la víctima fue José Antonio Arguello, de 22 años, quien fue trasladado con vida al Hospital Manolo Morales, pero minutos más tarde murió debido al impacto de bala propinado en el tórax.
De este caso también se sabe poco, aún se desconocen las personas que realizaron las detonaciones, pero la Policía se encuentra realizando las respectivas diligencias sobre el caso.
RELACIONADAS
El teniente Muñoz manifestó que los dos homicidios podrían estar relacionados entre sí, puesto que los hechos ocurrieron en el mismo barrio, casi a la misma hora y en circunstancias similares.
“Los investigadores y peritos se encuentran realizando las averiguaciones, pero no se sabe con certeza quiénes fueron los autores”, indicó el teniente.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B