MÉXICO/AFP
Cinco personas murieron y dos ex policías que lideraban una banda de sicarios al servicio del capo mexicano Joaquín El Chapo Guzmán fueron detenidos, junto a 11 de sus hombres, tras una balacera en la ciudad de Durango, al noroeste de México, informó hoy la policía.
En el enfrentamiento murieron el conductor y una pasajera de un autobús que quedó envuelto en el fuego cruzado, además de dos presuntos delincuentes y un uniformado, dijo en una conferencia Ramón Eduardo Pequeño, jefe antidrogas de la Policía Federal.
Entre los detenidos se encuentran los ex policías Jesús Manuel Moreno, alias Comandante Trape, y Ranulfo Ramírez Guilligan, considerados número uno y dos respectivamente de la banda Gente Nueva, un tenebroso escuadrón de sicarios que actúa en el norte de México al servicio de El Chapo.
Guzmán, prófugo desde el 2001, es el capo más importante del narcotráfico del país, por el que México y Estados Unidos ofrecen hasta cinco millones de dólares por su captura.
La balacera, señaló Pequeño, comenzó cuando los sicarios intentaban escapar a un operativo de control de la policía federal en un barrio popular de Durango, disparando con armas de alto poder, entre ellas un fusil de francotirador Barret calibre 50.
Según el jefe policial, existen contra Moreno, de 37 años, varias acusaciones por “privación ilegal de la libertad y homicidio de integrantes de grupos antagónicos, entre ellos Los Zetas”, una organización narcotraficante que opera en la zona del Golfo de México.
Ramírez, de 34 años, era el “segundo en la estructura del grupo delictivo, se desempeñó como elemento de la policía estatal de Sinaloa y es presunto responsable operativo”, además de encargarse de “proveer armamento y vehículos a los integrantes de la organización”, añadió el jefe policial.